Fernando Amunarriz Berges, del conocido comercio irunés de electrodomésticos, electrónica e informática Unión Radio, será el próximo presidente de la Federación Mercantil de Gipuzkoa en sustitución de Teresa Cormenzana, quien deja el cargo tras trece años al frente de la asociación de comerciantes. El relevo se producirá en la asamblea general que la asociación celebrará el próximo 18 de abril. El cambio se lleva a cabo de forma natural, coincidiendo con la jubilación de Cormenzana. El futuro presidente forma parte ya de la junta directiva de la Federación Mercantil, como representante de su sector. Amunarriz es también miembro del pleno de la Cámara de Gipuzkoa, puesto en el que previsiblemente seguirá en virtud de su próximo cargo.
El futuro presidente de la Federación Mercantil de Gipuzkoa tiene 49 años de edad. Está casado y es padre de dos hijos, de 12 y tres años de edad. Nació en Irun y estudió el bachillerato en el colegio de los Jesuitas de San Sebastián. Posteriormente cursó los estudios de técnico de empresas turísticas en la ESTE y más adelante los de informática de gestión.
Tras trabajar y adquirir experiencia en varias empresas guipuzcoanas, Fernando Amunarriz entró en Unión Radio, empresa familiar fundada hace 62 años por su padre, Javier Amunarriz, y un hermano de éste, José Ramón. A mediados de los años 90 tomó las riendas de la empresa familiar tras la jubilación de su padre. En la actualidad, Unión Radio es un conocido comercio de Irun con 17 personas en su plantilla, que se dedica no sólo a electrodomésticos, sino también a la informática, segmento en el que entró en los años 80, y a las telecomunicaciones, sectores ambos por el que apostó con fuerza.
«Aguanta la crisis»
A juicio de Fernando Amunarriz, el pequeño comercio guipuzcoano, que representa un 12% del producto interior bruto (PIB) del territorio, «está aguantando bastante bien la crisis gracias a su gran capacidad de adaptación y de sufrimiento». «Es como en el mar -añade-, el pez que sobrevive más no es necesariamente el más grande, sino el más ágil y el más flexible ante las adversidades». «Desgraciadamente -prosigue-, también ha habido cierres, pero son casos puntuales».
Además de esa gran capaciad de adaptación y sufrimiento, señala como fortalezas importantes del pequeño comercio guipuzcoano su proximidad -«física y humana», recalca- con el cliente y la especialización y diferenciación del producto que ofrece con respecto a las gerandes superficies. Y como debilidades, la principal es la economía de escala, el pequeño tamaño de las empresas a la hora de negociar compras, cobros de comisiones por las entidades financieras, etc.
Durante sus trece años al frente de la Federación Mercantil, Teresa Cormenzana se ha caracterizado por su férrea defensa de los intereses del comercio guipuzcoano, por haber hecho de esta organización un agente de referencia en el entramado empresarial y social guipuzcoano, y por haber mantenido para esta actividad el respeto unánime, tanto de la clase empresarial como de la política. Su constante colaboración con las instituciones en los temas que afectan al comercio, como planificación urbanística, construcción de infraestructuras o políticas de impulso comercial, no ha evitado que se haya mostrado especialmente crítica cuando ha considerado necesario defender de esta forma los intereses de los comerciantes. La última muestra fue una carta publicada en este periódico (1 de noviembre), dirigida al alcalde de San Sebastián y titulada 'Es urgente atajar la destrucción comercial de San Sebastián', en la que denunciaba varias decisiones que, a su entender, perjudicaban a sus asociados.