El sistema eléctrico español tiene hoy capacidad suficiente para alimentar entre siete y diez millones de vehículos eléctricos. La cifra varía según quién sea el interlocutor. El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, sitúa la cifra en siete millones, aludiendo a los cálculos realizados por Red Eléctrica, la compañía que gestiona la red. Más optimista se mostró el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez-Galán, quien elevó el dato hasta los diez millones.
Más allá de la anécdota que supone el dato concreto, lo que quedó claro en la jornada de ayer es que la red española estaría ya preparada para suministrar luz a una eventual primera hornada de coches eléctricos, siempre que las recargas se hicieran de noche, en las llamadas horas valle, cuando la demanda es menor al bajar las necesidades de la industria. Esta situación ayudaría, además, a aumentar la penetración de las energías renovables y podría llevar aparejada una rebaja de la factura eléctrica.
Como recordó Sebastián, el problema no reside en la red, sino en la proliferación de puntos de recarga y en la autonomía y prestaciones de las baterías que permitirían hacer funcionar el coche. Galán incidió en este aspecto, al señalar que las redes eléctricas «nunca han sido un problema», que «los ingenieros han hecho su trabajo» logrando diseños de coches mucho más ligeros y mucho más acordes para este tipo de propulsión, que los sistemas electrónicos e informáticos para poder gestionar este vehículo «están ya» y que hay que seguir incidiendo en el campo de las baterías, sobre todo para reducir costes». El presidente de Iberdrola aseguró que los empresarios «están dispuestos a hacer las inversiones necesarias en los campos en los que sea preciso para que esto sea una realidad».
En cuanto a los puntos de suministro, el ministro recordó que el Gobierno de España ha puesto en marcha el proyecto piloto de movilidad eléctrica (plan Movele), cuyo objetivo es que a finales de este año haya instalados en España 546 puntos de recarga.
Galán citó las predicciones de la Agencia Internacional de la Energía, que estima que en 2050 prácticamente un tercio de los vehículos serán puramente eléctricos, una tercera parte híbridos y el tercio restante vehículos eléctricos que utilizarán pilas de combustible de hidrógeno. Y apuntó que Renault tiene previsto comenzar a producir en Valladolid un pequeño vehículo eléctrico para usos locales, mientras que en Vitoria Mercedes fabricará vehículos eléctricos de reparto y transporte en ciudad.