Con unos dos meses de retraso sobre las fechas previstas, el despliegue del programa Eskola 2.0, que dotará a todos los alumnos vascos de 5º de Primaria de un ordenador portátil, entra ya en su recta final. Cerca de un millar de centros escolares, 539 públicos y 401 concertados, están inmersos estos días en la adaptación de las aulas y la recepción e instalación del material, un proceso que finalizará el 26 de marzo. Las primeras clases digitales podrán comenzar a impartirse en algunos colegios desde mediados del próximo mes, aunque no será hasta abril, tras las vacaciones de Semana Santa, cuando los 18.159 escolares estén utilizando el miniportátil a pleno rendimiento en todas las aulas de 5º curso.
Los chavales, por tanto, dispondrán este curso de apenas dos meses para familiarizarse con los nuevos equipos. Educación ha decidido que, por el momento, los escolares no se lleven el portátil a sus casas y que empleen lo que queda de curso «para identificarlo como un material de estudio. Es importante que no vean el ordenador como algo lúdico», apunta Carlos Crespo, director de Gestión del Departamento de Educación y responsable de Eskola 2.0.
El próximo curso, por el contrario, los alumnos podrán acarrear el 'netbook' en sus mochilas y llevarlo a casa para hacer los deberes. Educación exigirá entonces a los padres una fianza para hacer frente a los posibles daños o pérdidas que los miniordenadores pudieran sufrir fuera del centro escolar, apunta Crespo. Las autoridades educativas barajan una cifra de en torno a los 100 euros, aunque se tendrán en cuenta las circunstancias económicas de las familias.
El profesorado, inmerso aún en un proceso formativo en TICs, recibirá a finales de este mes el material didáctico que emplearán en sus clases. Entretanto, Educación culminará la renovación tecnológica de las aulas. Fuentes del departamento explicaron que este viernes finalizará en los centros públicos la instalación de la totalidad de armarios electrificados, los soportes en los que los ordenadores quedarán almacenados y recargarán sus baterías.
En cuanto a las pizarras digitales interactivas y los videoproyectores, los responsables educativos han instalado aproximadamente la mitad de los 531 equipos previstos. Los miniordenadores -provistos de una pantalla de 10 pulgadas, 2 MB de memoria RAM y 160 GB de disco duro- han llegado ya unas 40 escuelas públicas: a fecha de ayer, las autoridades educativas había repartido 1.804 de los 9.743 previstos. Los últimos se entregarán el 11 de marzo. Los responsables del programa han dejado para el final la instalación wi-fi: el último centro dispondrá de esta tecnología -que permite trabajar en red y navegar por internet sin cables- el 26 de marzo, fecha en la que oficialmente finalizará esta primera fase del despliegue de 'Eskola 2.0'.
Todos estos datos están referidos a la red de centros públicos, en los que Educación gestiona directamente tanto la adaptación de las aulas como la compra y entrega del material. Los colegios privados concertados se encargan por su cuenta de realizar el equipamiento y la adquisición de los equipos; posteriormente, el Departamento sufragará el 90% de la factura.
«Complejidad»
A fecha de hoy, sólo hay una veintena de centros públicos que cuentan con la instalación completa: armarios, pizarras digitales, ordenadores portátiles y wi-fi. «A partir de ahora, todo va más rápido, hasta el punto de que esperamos entregar unos 5.000 portátiles en una semana», apuntaron fuentes del departamento dirigido por Isabel Celaá. El retraso sobre las fechas previstas -en principio, Educación barajó mediados de febrero para el arranque del programa- se explica por la «complejidad de los procesos de licitación» para la compra del material técnico y didáctico y por algunos problemas detectados a la hora de instalar esta tecnología. «Una pared de pladur ya suponía un obstáculo que había que solventar», apuntan las mismas fuentes.
En los centros, todo este proceso se vive con expectación. Por ejemplo, en el colegio público Kueto de Sestao, ayer acabaron de instalar las pizarras digitales. «El proceso se realiza bien, no nos está causando mayor trastorno», apunta su responsable, Inés Domínguez, que reconoce que este año los alumnos tendrán tiempo para poco más que una toma de contacto con los nuevos equipos. «En los cursos sucesivos será cuando podamos ver mejor sus resultados»- De hecho, a partir de la primavera, Educación abrirá de nuevo el proceso para equipar nuevas aulas y dotar de ordenadores los casi 20.000 alumnos que el año que viene pasarán a 5º curso de Primaria.