Alberto Jackson comprende ahora por qué la práctica totalidad de las personas que salen indemnes de un accidente repiten esa manida frase de que han vuelto a nacer. «Lo había oído tantas veces y a tantas personas que han sobrevivido a siniestros... Y mira por dónde, ahora soy yo quien la dice. Vaya que si he vuelto a nacer».
Alberto Jackson, un vitoriano de 45 años con raíces escocesas, es el conductor de la furgoneta que ayer se vio afectada por un corrimiento de piedras y tierra en la autopista Bilbao-Behobia y que obligó a cerrar momentáneamente los dos carriles de la vía en sentido a Donostia. «Iba a Mendaro cuando, de pronto, he visto que se producía una avalancha de tierra. Al intentar esquivarla, he perdido el control de la furgoneta y ya no sé más. He dado más vueltas de campana que la leche. Al final he terminado en la cuneta», explicó el chófer.
El suceso, según fuentes del Departamento de Interior del Gobierno Vasco, ocurrió sobre las nueve menos diez de la mañana, en el kilómetro 69 de la autopista, en sentido Irun, a menos de un kilómetro de distancia de Maltzaga. La furgoneta de Alberto Jackson, modelo Iveco, perteneciente a la empresa Alimentación Barroso, con sede en Galdakao, se salió de la calzada debido al desprendimiento, que afectó a uno de los carriles de la A-8.
Patrullas de la Ertzaintza, ambulancias y los bomberos se desplazaron al lugar del siniestro. Los equipos de auxilio rescataron al conductor y único ocupante, una de cuyas piernas se le había quedado atrapada por el volante. El herido fue evacuado al Hospital de Mendaro, donde a mediodía fue dado de alta.
«Creía que no salía de allí»
A las puertas del centro sanitario del Bajo Deba y mientras aguardaba la llegada de un compañero que debía llevarle a su domicilio, en el barrio bilbaíno de Txurdinaga, Alberto Jackson relató que «una piedra grande impactó contra el parabrisas de la furgoneta. Entre intentar esquivar el corrimiento y no darle al vehículo que me precedía, perdí el control. Creí que ya no salía vivo», relató.
Alberto Jackson afirmó que tuvo suerte de que el coche quedara volcado sobre el costado izquierdo. «Si hubiese ido alguna persona sentada en el asiento del copiloto no lo habría contado», señaló. El chófer fue sometido a un reconocimiento en el centro sanitario. «Me han curado algunas heridas, nada importante. Esta vez he tenido suerte. Eso sí, estoy un poco magullado».
En el momento del suceso, el conductor circulaba procedente de Bilbao. «Como todos los días había cargado la furgoneta en Mercabilbao y precisamente me dirigía a la empresa Danobat y luego al Hospital de Mendaro. Les traía la fruta para los postres de los pacientes».
El carril derecho de la autopista en dirección hacia Irun quedó cortado por la tierra y las piedras desprendidas. Patrullas de la Ertzain-tza señalizaron las retenciones que alcanzaron unos cuatro kilómetros. A partir de las once y media de la mañana, las colas remitieron
Al lugar acudieron técnicos para inspeccionar el estado de la ladera afectada. Empleados de Bidegi trabajaron en la retirada y limpieza del desprendimiento. Borja Jáuregi, director de Bidegi, se personó en el lugar, donde se interesó, además de por las circunstancias que desencadenaron el suceso, por el estado del conductor herido.
Lluvias
Según las primeras investigaciones, todo apunta a que el corrimiento fue producto de las últimas lluvias registradas. El punto del talud en el que se produjo el deslizamiento se encuentra a unos cincuenta metros por encima de la carretera. Se trata de una pequeña vaguada que recoge aguas de lluvia de la ladera del monte. El resto de la pared se halla sujeta mediante un muro de hormigón y bulones que fijan la roca.
El director de Bidegi indicó que la mayor parte del corrimiento fue absorbido por la cuneta de guarda, un espacio diseñado precisamente para prevenir este tipo de situaciones. Una malla metálica existente en la zona amortiguó asimismo la caída de las rocas.
En la zona en la que se produjo el suceso se instalarán unos muretes de hormigón de tres metros de altura para separar los carriles de circulación con la zona en la que se trabajará en la reparación del corrimiento. Borja Jáuregi indicó que se efectuará un minucioso reconocimiento de la zona del suceso antes de proceder a su saneado y posterior fijación.
Ezker Batua y Aralar pedirán la comparecencia de Eneko Goia, diputado de Infraestructuras, para que informe de lo acontecido.