La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, urgió ayer a actuar «rápido y de forma más unida y enfocada a sus retos» para evitar que Europa pierda su actual posición de liderazgo en ciencia e innovación en favor de Asia.
Durante un encuentro con los medios de comunicación, previo a la Cumbre informal de Competitividad, que se inició ayer en San Sebastián y que reunirá a los ministros de Ciencia e Industria de la UE, Garmendia aseguró que las previsiones apuntan a que China y Asia producirán en 2025 el 20% de la ciencia, el doble que ahora.
En ese marco, abogó por un planteamiento más convergente y coordinado de las políticas de ciencia e innovación y apuntó que para lograr que el Espacio Europeo de Investigación se convierta en un eje central del proyecto europeo se tiene que avanzar en tres dimensiones: integración, implicación e inclusión.
En lo que se refiere a la integración, Garmendia relató que la presidencia española de la UE quiere avanzar en aspectos que hagan visible el espacio europeo de investigación, como la mejora de la movilidad de los científicos y la extensión de sus derechos laborales. Destacó que España está legitimida para liderar este proceso porque es, junto con algunos países nórdicos, pionero en la cobertura social y el reconocimiento laboral de los jóvenes investigadores.
En este sentido, recalcó la necesidad de crear una gran base de datos con el objetivo de estandarizar la información de los países socios en cuanto a las condiciones de seguridad social.
También se mostró partidaria de abordar el tema de las pensiones de los investigadores. «No se trata de equiparar las condiciones, sino de que se extiendan sus derechos de acuerdo con la Carta Europea del Investigador».
También apostó por mejorar los procedimientos para la toma de decisiones sobre ubicación y el uso compartido de grandes infraestructuras científicas. Apuntó que hay comprometidos 20.000 millones para 24 infraestructuras científicas, pero consideró prioritario elaborar un manual para avanzar en la toma de decisiones sobre el desarrollo del mapa europeo de infraestructuras, algo que propondrá la presidencia española.
Respecto a la implicación, destacó el importante papel que ha de jugar la ciencia en la recuperación económica, que se plasmará en la llamada Declaración de Donosti, que se presentará hoy. Según explicó, se trata de que el mundo de la ciencia se implique y tome conciencia en programas ya definidos encaminados a la recuperación económica, como por ejemplo el coche verde. En este sentido, indicó que es importante decidir qué componentes se desarrollan como conocimiento europeo.
También recalcó que España pondrá por primera vez en la agenda europea la necesidad de que la ciencia tenga un papel más activo en la búsqueda de la cohesión social y en la lucha contra la pobreza y la exclusión. Así, puso como ejemplo que se deberá reflexionar sobre la posición de la ciencia europea en casos como el de Haiti. Con esos objetivos organizará una conferencia internacional de Ciencia contra la pobreza, que se celebrará los días 8 y 9 de abril en Segovia.