«El taller de la casa de cultura ha sido un refugio tanto para mí como para mis alumnos»

Imágenes de varias piezas realizadas por los alumnos de Arantza Munita. Arriba, la escultora durante su homenaje en Aranburu.
/IÑIGO ROYO
Imágenes de varias piezas realizadas por los alumnos de Arantza Munita. Arriba, la escultora durante su homenaje en Aranburu. / IÑIGO ROYO

Una exposición con piezas de los alumnos del taller de cerámica de la casa de cultura homenajea los treinta años de historia del taller de Arantza Munita

ELENE ARANDIA TOLOSA.

El taller de cerámica de la casa de cultura ha cumplido treinta años, y pieza esencial en esta historia ha sido su creadora, Arantza Munita (Irura, 1958), amante de la cerámica y de la artesanía de barro, que tras treinta años de trayectoria profesional, los alumnos y alumnas que han pasado por su taller han querido hacerle un pequeño homenaje a través de la exposición 'Buztinaren babesean - 30 capas de arcilla' en la planta inferior del palacio Aramburu, con aproximadamente cincuenta piezas significativas que han realizado a su paso por el taller. La muestra se podrá visitar hasta el 9 de diciembre.

Al conversar sobre los comienzos de su trayectoria Arantza hace referencia a México y a los años que en diferentes momentos de su vida ha pasado en este país. A su regreso, se matriculó en el Centro de enseñanzas artesanales de Deba, y tras tres años comenzó a impartir el taller de la casa de cultura. Posteriormente, en su camino, se han cruzado también ciudades y localidades como Donostia, Pamplona, Urnieta, Zumarraga, Ikaztegieta e incluso Alkiza.

Exposición
'Buztinaren babesean - 30 capas de arcilla', exposición en homenaje del alumnado del taller de cerámica de Arantza Munita por los 30 años de docencia.
Dónde y cuándo
En la planta inferior del palacio Aranburu, hasta el 9 de diciembre, en horario de martes a sábado, de 17.30 a 20.30 horas. La entrada es gratuita.

«Tenía cierto interés, pero no sabía hacia dónde dirigirme. Con la ayuda de varios amigos me inicié en este mundo y en la técnica del barro, y así es como esta afición se convirtió en vocación», añade.

La luz interior como sello de su trabajo, Munita ha realizado dos exposiciones en Zarautz y Puente la Reina este último año con piezas actuales y más antiguas, en un momento en el que la cerámica ha dejado de ser el «patito feo» en el mundo del arte, volviendo a recuperar su espacio y atención.

La casa de cultura fue abierta a la ciudadanía en 1986, año en el que se inició el taller de pintura. «Santi Eraso era el técnico de departamento de Cultura del Ayuntamiento entonces, y me propuso montar el taller. Este espacio, el taller, de hecho, lo monté yo», añade Arantza. Desde entonces han pasado ya treinta años; afirma que en el caso de Tolosa, la cerámica siempre ha despertado cierto interés en las mujeres, y antiguamente al público joven».

Actualmente, Munita dedica su tiempo a la escultura y a su enseñanza en la iniciación de diversas técnicas con dos grupos de adultos en la casa de cultura y casi cien alumnos en los talleres infantiles; un tercer grupo en la casa de cultura, un cuarto en Laskorain, otro grupo en Ordizia, y seis en Samaniego.

Mientras nos disponemos a visitar las instalaciones y la buhardilla de la casa de cultura, lugar donde hace varios años se impartía la clase de pintura, la escultora recuerda aquellos años con cierta nostalgia. «El taller ha sido tanto para mí como para mis alumnos un refugio. Si tuviera que remarcar algo sobre todos estos años sería la fidelidad del alumnado, en general, por continuar con las clases. Se ha creado siempre un ambiente especial, de confianza y agradable. Intento que cada uno exteriorice su creatividad a través de las manos. La exposición ha sido una gran sorpresa, estoy muy agradecida. Se pueden ver trabajos realmente interesantes».

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