«Subh fue una gran sultana vasca y su origen pudo estar en Tolosaldea»

Elizaran Txapartegi, con su último libro. Aranzabe y Sánchez./IÑIGO ROYO
Elizaran Txapartegi, con su último libro. Aranzabe y Sánchez. / IÑIGO ROYO

Acaba de presentar su último libro, en el que recrea la vida de esta mujer que llegó a ser la más importante sultana de Al Andalus Elizaran Txapartegi Pintor y novelista tolosarra

JUANMA GOÑITOLOSA.

La fascinante historia de la sultana vasca Subh ha sido plasmada por el escritor tolosarra Elizaran Txapartegi en su última novela. El autor recoge la vida de esta mujer, que nació en un lugar del País Vasco sin determinar, y que llegó a ser muy influyente en el Al Andalus del siglo X. Amante de Almanzor y mujer de Al-Hakken II, apodada 'La Vasca', tuvo una personalidad muy fuerte y llegó a ser la más importante sultana de Córdoba. El libro ya puede adquirse en Babel o en el maxi Eroski.

-¿Quién fue Subh?

-Su nombre original era 'Uso' (podría ser Uxoa). Fue una niña nacida en un lugar sin precisar de Euskadi, yo me atrevería a decir que en algún valle de Tolosaldea. Fue capturada por los musulmanes en Navarra, en una de sus incursiones o paseos en busca de féminas orondas y rubias al gusto de los poderosos y ricos señores de Al Andalus. Fue llevada cautiva a Córdoba y convertida en 'Sayyida' (esclava). Se le conoció como 'Al-Baskunsiyya' (la vascona). Llegó a ser la favorita del califa Alhaken II, y tuvo su influencia en el desarrollo político del Califato de Córdoba.

«El sultán era homosexual pero ella se disfrazaba de hombre y logró seducirle»«Las últimas cinco grandes reinas de Al Andalus fueron de origen vasco»

-¿Por qué fue la favorita del califa?

-Fue adiestrada en los saberes propios de una 'gawari'. Se llamaban así a las esclavas cantoras. Era una mujer rubia y hermosa. Pero el sultán Alhaken era homosexual. No tenía descendencia al no mantener relaciones con las mujeres de su harén. Pero Subh logró seducirlo vistiéndose de hombre, y utilizando el nombre masculino de Cha´Far para así ganarse el afecto de Alhaken. Y lo logró, porque en el año 962 nació su primer hijo. Se volvió influyente por el honor de conceder al califa un hijo. En gratitud, fue llamada 'umm alvalad' (madre del hijo), y fue colmada de poderes, riquezas y tierras.

-¿No es sorprendente que una mujer vasca llegara a ser reina de Al Andalus?

-No era ninguna rareza. Las últimas cinco lo fueron: Onecca, la navarra llamada en árabe 'Durr'; Muzna, navarra, madre Abderramá III; Maryan, navarra madre de Alhaken II; Subh, madre de Hisham II y Abda, navarra, mujer de Almanzor.

-¿Se sabe algo más concreto de los orígenes de Subh?

-La historia no nos dice donde nació , sólo se sabe que era vasca. Hay indicaciones que recalcan bien este hecho, ya que comúnmente se les denominaba a todos los navarros como vascones y en este caso se habla de 'Vasca', probablemente guipuzcoana. En el libro menciono a Iurre (Tolosetta) y al monte Uzturre, poniendo en boca de la Gran Reina un comentario sobre su cima.

-Todos sus libros recrean pasajes de la historia. ¿Éste le ha costado especialmente más que los anteriores?

-Todos los libros de historia hay que matizarlos bien. En este último me ha resultado muy difícil rellenar sus lagunas para seguir la historia sin tropiezos. Hay muchos detalles que cuidar. Pongo un ejemplo. Hablo de alubias, y este delicioso producto no era conocido en el siglo X en Occidente pues lo trajeron los españoles de América en el siglo XVI. Yo me había equivocado pero lo supe subsanar a tiempo. Es justo en este momento cuando le rindo mi humilde homenaje a mi colega Javier Zurutuza, que en uno de sus amenos escritos me desveló este importantísimo hecho que iba suponer una mácula en mi libro.

-¿Por qué le atrajo tanto el personaje?

-Subh es un personaje vital en la historia de Al Andalus. Me interesé por su vida y me enganchó su temperamento válido y fuerte. Era una mujer valiente como tantísimas que hemos conocido en la sociedad en la que vivimos e incluso en nuestras propias casas.

-¿Por qué le atraen tanto las historias del pasado como ésta?

-Pienso que aunque las historias sean antiguas, sus enseñanzas pueden ser totalmente válidas. Por eso a sus personajes hay que rescatarlos del olvido, como a esta singular mujer del sapientísimo Alhaken II, que gobernó Al Andalus en el siglo X.

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