Nueva vida para las huertas de Santa Lucía

Un momento, ayer, de la presentación de la nueva etapa para las huertas de Santa Lucía.
/IÑIGO ROYO
Un momento, ayer, de la presentación de la nueva etapa para las huertas de Santa Lucía. / IÑIGO ROYO

El Ayuntamiento sacará de nuevo a concurso el uso de las tres parcelas para formar a personas que deseen hacer de la agricultura su profesión

JUANMA GOÑI TOLOSA.

El proyecto de los viveros de Santa Lucía trata de formar a personas que desean vivir de la agricultura y que no cuentan con especiales conocimientos previos de cómo hay que trabajar en el campo. Con este fin, se les cede un espacio de tierra de propiedad municipal durante tres años. Y se les forma convenientemente para que, pasado este tiempo, puedan dar el salto profesional y vivir de su propia explotación agraria, fundamentalmente de las hortalizas que cultivan. En el camino, van vendiendo sus productos en el Tinglado y en tiendas especializadas. Es decir, es como un 'vivero' de empresas, pero en este caso aplicado al primer sector de la economía.

Jesús Mari Beneítez, Néstor Errasti e Iñigo Mugica fueron en 2014 los primeros adjudicatarios de las tres parcelas de 2.200 m2 que se han acondicionado en Santa Lucía, muy cerca de la zona escolar. Ahora concluye el plazo de explotación y los terrenos se sacarán de nuevo a concurso para acoger a nuevos 'inquilinos' que deseen hacer de la agricultura su proyecto de vida.

son los metros cuadrados que tiene cada parcela de Santa Lucía
A finales de año se abrirá el plazo de inscripción para las personas que deseen sembrar y gestionar una huerta para comercializar los productos en el mercado y en tiendas especializadas.

Nestor Errasti e Iñigo Mugica valoraban ayer de «muy positiva» la experiencia, que les ha permitido encontrar una salida laboral, concretamente en una explotación agraria en la zona de Donostialdea. «Yo animaría a la gente. Es duro, sí, pero trabajas a tu aire, y puedes salir adelante sin problemas», aseguraba Errasti. Iñigo Mugica, por su parte, está muy orgulloso del paso que dio hace tres años. «Yo trabajaba en la construcción, estaba en el paro, no sabía nada de agricultura. Gracias a lo que he aprendido aquí, ahora puedo vivir de esto, incluso tengo mi propia cartera de clientes y les suministro los productos a domicilio. Eso sí, hay que tener en cuenta que en este oficio aprendes cada día», asegura convencido.

El Ayuntamiento de Tolosa, Tolomendi y Fraisoro son los organismos que impulsan esta iniciativa. El Ayuntamiento ha cedido los terrenos, 9.000 metros cuadrados; Tolomendi se ha hecho cargo del 65% de la inversión necesaria de un total de 80.000 euros, y Fraisoro ha ejercido la labor de enlace con los estudiantes del primer sector. El Ayuntamiento ha invertido otros 10.000 en la instalación de invernaderos.

Estas tres instituciones participantes en el proyecto ofrecen infraestructuras para las labores, formación y tutoría. Los adjudicatarios de las parcelas no deben pagar ninguna cuota fija, pero tienen que hacerse cargo de los gastos que se generen. Fraisoro Eskola seguirá realizando el seguimiento de la actividad. Para ser beneficiario de estas parcelas es imprescindible no haber sido con anterioridad titular de ninguna explotación agrícola y tener como mínimo trescientas horas de estudios relacionados con la agricultura. Más información en: ingurugiro@tolosa.eus.

Iker Karrera, gerente de Tolomendia, hacía una valoración muy positiva del proyecto, «dos de los tres adjudicatarios van a vivir de sus propias explotaciones gracias a lo que han aprendido aquí». Por su parte, el concejal de medio ambiente, Patxi Amantegi, hablaba del doble objetivo de «rejuvenecer el mercado de Tolosa y formar empresarios que sepan sembrar y gestionar una huerta».

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