Malestar de Tolosa con la Diputación por su intención de reducir los autobuses a Donostia

Un autobús de la línea Tolosa-SS, circulando ayer por el paso subterráneo de Larramendi.
/IÑIGO ROYO
Un autobús de la línea Tolosa-SS, circulando ayer por el paso subterráneo de Larramendi. / IÑIGO ROYO

EH Bildu califica de «esperpéntica» e injustificable la decisión y el Ayuntamiento ha alegado

JUANMA GOÑI TOLOSA.

La noticia ha salido a la luz casi de sorpresa, y por eso ha molestado más si cabe a los usuarios y a los dirigentes públicos de la comarca, que desconocían las intenciones del ejecutivo foral, según confesó la alcaldesa en el Pleno de esta semana. La Diputación publicó el 7 de septiembre en el Boletín Oficial de Gipuzkoa su anteproyecto para «reorganizar» y «racionalizar» el servicio que en el futuro prestará Lurraldebus en las líneas de Tolosa, N-1 y Buruntzaldea.

El documento plantea importantes reducciones en el servicio de transporte público en varias comarcas. En el caso de Tolosa, la frecuencia de servicios directos a Donostia pasa de treinta a sesenta minutos. El número de autobuses diarios se reduce de 33 a 18. Y los servicios de primeras horas de la mañana, muy utilizados por los jóvenes que van a la Universidad, se quedan en la mitad, al pasar de ocho a cuatro.

40.000
es el número de viajeros de Tolosa que, según datos del Ayuntamiento, usaron el año pasado el autobús entre Tolosa y Donostia, un 2% más que en el ejercicio de 2015.

En el Ayuntamiento están muy sorprendidos por esta decisión. Se trata de un servicio utilizado por más de 40.000 tolosarras al cabo del año, que ha aumentado un 2% con respecto al ejercicio pasado. Los autobuses van llenos de gente, es un transporte «eficiente y muy utilizado», aducen.

En el último Pleno, EH Bildu presentó una moción para exigir a Diputación que pare el anteproyecto y que acuerde con los ayuntamientos los cambios que se vayan a producir a través de un proceso participativo. El portavoz de la coalición, Ibai Iriarte, se mostró muy crítico con la actitud del ejecutivo foral. «Es un servicio público necesario. Tenemos que darle un tirón de orejas a la Diputación por esta decisión, que también es esperpéntica por cómo se ha planteado. Se da la espalda a la gente. No se puede sustentar sólo en un criterio economicista. Desde el punto de vista la movilidad sostenible, es injustificable», dijo.

El PNV presentó una moción alternativa. Compartía con EH Bildu el malestar generado por la decisión de la Diputación de Gipuzkoa, pero no estaba de acuerdo con su exigencia de «detener» el anteproyecto. Planteaba que «se mantuviera el servicio tal y como estaba en la actualidad, mientras que se llevaba a cabo un examen más exhaustivo de las necesidades del transporte público».

El hecho de que el equipo de gobierno no apoyara la moción de EH Bildu molestó mucho a la coalición abertzale. «Si estamos de acuerdo en criticar la decisión, no entendemos por qué se presenta una moción alternativa. Comprendemos que puede ser incómodo para PNV y PSE porque son los mismos partidos políticos quienes han tomado la decisión en la Diputación, pero aquí se trata de defender los intereses de la ciudadanía por encima de los partidos políticos», aseguró Ibai Iriarte.

La alcaldesa, Olatz Peon, respondió que el Ayuntamiento ha expresado claramente su malestar al ejecutivo foral en una alegación «muy bien fundamentada». «La intención de la Diputación no es de recibo, eso lo tenemos claro. No han informado a los ayuntamientos y genera un impacto negativo en las personas usuarias», precisó la alcaldesa. «En lo único que no estamos de acuerdo con EH Bildu es en su exigencia de parar el anteproyecto», insistió.

El departamento de Movilidad y Ordenación del Territorio amplió el periodo de información pública hasta el 23 de octubre, lo que permitió al Ayuntamiento presentar la alegación, que el consistorio espera que sea aceptada, aunque de momento no se sabe nada.

Desde la Diputación sostienen que cuentan con «una fotografía completa y real, formada a base de datos exactos de uso en esas líneas» en la que han basado la reorganización plasmada en su anteproyecto. No obstante, no cierran la puerta a mejoras que puedan llegar en las alegaciones y, de hecho, ya estudian algunas procedentes de las empresas concesionarias.

Tolosa, mientras tanto, permanece a la espera, pero los usuarios no entenderían que se materializasen las intenciones del ejecutivo.

Fotos

Vídeos