Llega la hora de renovar los pasadizos

Uno de los pasadizos que se rehabilitará es el que une las calles Mayor y Emperador. /  IÑIGO ROYO
Uno de los pasadizos que se rehabilitará es el que une las calles Mayor y Emperador. / IÑIGO ROYO

El Ayuntamiento iniciará en julio la rehabilitación de dos de los cinco pasadizos históricos de Tolosa, los más antiguos

ELENE ARANDIA TOLOSA.

Una de las particularidades de las calles de la Parte Vieja son los pasadizos históricos que albergan en su interior, los cuales comunican las las calles paralelas contiguas. La de Tolosa cuenta con cinco pasadizos o «pasos peatonales» que durante años han servido para facilitar el tránsito y la comunicación de la ciudananía. Dentro de los proyectos municipales de rehabilitación, ha llegado su hora. El Ayuntamiento llevará a cabo en julio la reforma de dos de ellos, los más antiguos: el paso que une la calle Mayor con la calle Emperador y el que comunica la calle Mayor con la calle Korreo.

Este proyecto se incluye dentro de las obras de rehabilitación que realizará el consistorio en cuatro zonas del municipio, con una inversión total de 175.508,62 euros, que prevé iniciar el mes de julio durante dos semanas. Además de los pasadizos citados se intervendrá en otros dos puntos del ensanche, concretamente, en Batxiler Zaldibia y en Pedro Tolosa 5-7.

En el pasadizo entre las calles Correo y Mayor se retirará el pavimento, se reconstruirán las canalizaciones de aguas pluviales y se conectarán las redes de suministro. Se reconstruirán también los muros con azulejos nuevos y se renovará la iluminación, instalando luminarias LED. Asimismo, se limpiará la madera del techo y puertas. El mural ubicado en la entrada de la calle Mayor será desmontado y se colocará de nuevo al finalizar las obras. Para dichos trabajos, el consistorio invertirá 41.610,85 euros, que se realizarán durante dos semanas.

Este pasadizo se creó a raíz de un nuevo desdoble de la calle Mayor, esta vez hacia el oeste, propiciado por el aumento de la población y la consecuente ocupación de los solares próximos a la torre de Andia.

Este paso se sitúa entre la calle Correo y la calle Mayor, entre los portales 28 y 32, y cabe destacar, además, que en el interior está el portal del edificio número 30. También se encuentra en su interior un acceso al bar Antiguo, actualmente cerrado, y destaca el portón de madera reforzada, siempre abierto, situado en su lado de la calle Mayor.

Hacia la calle Emperador

El segundo pasadizo donde se intervendrá es el que une las calles Mayor y Emperador. Tal y como recoge Mikel Gotzon Telleria en su enciclopedia, «este pasadizo es el más peculiar de todos», ya que tiene dos anchuras diferentes. Mide tres metros de ancho desde el acceso de la calle Mayor hasta el arranque de las escaleras de las viviendas y, hacia la calle Emperador, continúa con una anchura de un metro. Tiene una longitud de 16,75 metros y sus embocaduras son de 1,56 y 1,10 metros. Sus paredes son de mampostería de piedra, hoy enfoscadas con mortero, y el techo está construido con solivería de madera, que está en buen estado.

En este también se llevarán a cabo obras similares; renovación del pavimento, muros y canalizaciones de suministros, y tratamiento de la madera del techo y puertas de entrada. La inversión, en este caso, asciende a 28.446,26 euros, y su duración será de dos semanas.

Aunque se desconoce la fecha exacta de su construcción, la enciclopedia recoge que tras analizar el desarrollo urbano del casco histórico, es posible que los pasadizos fueran construidos en diferentes épocas, siendo los primeros los tres más próximos a la torre de Andia. El primer núcleo de población urbana se desarrolló junto a esta torre y las construcciones se extendieron hacia el norte. Con el tiempo, una vez consolidado el paso principal norte-sur por la calle Mayor, el primitivo núcleo se extendió hacia el este, creando la calle Emperador.

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