«Al público le genera mucha polémica, es un cuerpo a cuerpo sobre el mal uso del poder»

Fernando Guillén Cuervo y Natalia Sánchez actuarán mañana en el Leidor./
Fernando Guillén Cuervo y Natalia Sánchez actuarán mañana en el Leidor.
Fernando Guillén Cuervo, actor, guionista y director

La obra teatral 'Oleanna', del dramaturgo estadounidense David Mamet, considerada una de las más turbadoras del autor, llega mañana al escenario del Leidor

ELENE ARANDIATOLOSA.

Estrenada el pasado mes de junio, 'Oleanna', una de las tragedias de David Mamet más controvertidas por el eco social que alcanzó al tratar el acoso sexual, llega mañana al escenario del Leidor a las 20.30 horas con Natalia Sánchez y Fernando Guillén Cuervo encabezando el reparto, producción de Pentación Espectáculos, El Cuervo y Txalo Producciones. Carol, una estudiante universitaria, llega al despacho de su profesor a pedir que le suban la nota de una asignatura. A partir de esta sencilla premisa arranca una historia sobre la lucha de poder entre dos personas, donde se mezcla el acoso sexual, además de cuestionar el sistema académico vigente para sugerirnos que hay «algo más» de lo que parece a primera vista, queriendo revelar «una verdad oculta».

-La obra es una traducción del texto de Mamet. ¿En qué se diferencia del originario?

-El texto está íntegro, la esencia es el propio texto de Mamet, que es una forma que hay que respetar, ya que es un autor importantísimo. Otra cosa es el enfoque que le da el director, los actores a un texto tan abierto y tan poco arquetípico como es la manera de escribir de Mamet, que es realmente una situación polémica donde es difícil tomar partido. Es muy importante lo que propone el directorio factores, lo que está por debajo del texto.

- Dicen que el público es quien finalmente se posiciona de un lado o de otro de los personajes. No sé si han podido conocer sus impresiones...

-Por supuesto. Al público le genera mucha polémica porque realmente es un cuerpo a cuerpo que habla sobre el uso o el mal uso del poder, donde va incluida una crítica a un régimen académico que está un poco anclado en el pasado, el peligro del poder asambleario, que es una herramienta democrática maravillosa pero está mal utilizada y es un mal ejercicio del poder... Y, por su puesto, la función habla de un tema que todo el mundo conoce, que es el machismo, aunque en este caso a lo que damos mucha presencia es al micromachismo. La sutileza de Mamet al escribir es lo que generó esta polémica. Es decir, hasta dónde llega el enfrentamiento entre alumna y profesor. Depende de cómo lo interpretes, puedes ver más intención en el profesor o menos. Nosotros hemos querido equilibrarlo para que se entienda bien que se debe dar una respuesta contundente a un micromachismo generalizado en la sociedad, y que aceptamos en la publicidad, en la música, en el fútbol... que es inaceptable. Mamet, además, nos sitúa en un espacio que no es baladí, es una plataforma de información social, una lanzadera y de preparación de futuro donde es inaceptable algo así. Lo es desde la edad y desde el cargo del personaje hacia una persona más débil, por la estructura social y por edad.

-El director Luis Luque, dice en una entrevista que «no podemos decir quién es el bueno o quién es el malo», y que «plantea muchas dudas».

-Es verdad porque son dos personajes que son víctimas de su ejercicio del poder, cosa que al mío termina destruyéndole. Ella también hace un mal ejercicio del poder. También vemos la ambición y la necesidad de prosperar en los dos y cómo son víctimas de la estructura social a la que estamos sometidos. Como vemos también en John una gran contradicción en su discurso progresista y librepensador, y su rendimiento a los estímulos burgueses. Todo esto está dentro de la función.

-La situación que se plantea en la obra se podría trasladar a cualquier otra...

-Es trasladable a cualquier ejercicio de poder donde desde el poder abusas del espacio ajeno que no te corresponde. Es inaceptable cuando lo haces desde un espacio de poder, e incidimos mucho en ello. Afecta en muchos capítulos de la vida, pero especialmente en el abuso del poder sexual sobre gente más débil. Estamos asistiendo a lamentables capítulos de profesionales del mundo del entretenimiento, por ejemplo, o el caso del juicio de 'La Manada'. Lo que contamos es que en el hombre la bestia todavía está dentro.

«El público de Tolosa es muy culto. Aquí se programa teatro, eso dice mucho»

-¿Qué conclusiones sacan al trabajar este tema e interpretar sus papeles?

-Cuando haces personajes interesantes aprendes de ellos. Yo aprendo del John que llevo dentro, me tengo que poner en la piel de ese hombre. Al final, hay que pasarlo a través de uno, y en ese proceso siempre se aprende.

-Ha estado en alguna ocasión en Tolosa. ¿Cómo definiría a su público?

-Estuve hace tres años con 'El diario de Adán y Eva'. 'Oleanna' es un texto muy universal y en el caso de Tolosa, su público es muy culto. Aquí se programa teatro, lo que dice mucho de una localidad. Espero que los espectadores tengan ganas de ver un texto de David Mamet, ya que está en plena actualidad y, sobre todo, que les llegue. Siempre que se hace teatro lo que se espera es que produzca transformación y emoción en el espectador.

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