Jon Aldalur e Iñaki Gereñu (Pilotos de drones e impulsores de Igora Drone): «La industria del dron va más rápida que la propia legislación»

Jon Aldalur e Iñaki Gereñu, pilotos de drones.
Jon Aldalur e Iñaki Gereñu, pilotos de drones. / IÑIGO ROYO

Una nueva empresa situada en los 'viveros' de Lehiberri ofrece servicios de filmación aérea con drones, un sector todavía innovador en la comarca

ELENE ARANDIATOLOSA.

Los drones buscan su sitio en las empresas. La popularización de estas aeronaves ha convertido el pilotaje de drones en una salida laboral cada vez más atractiva también para los emprendedores. La rigidez de la legislación y la necesidad de trabajar bajo el paraguas de una operadora, sin embargo, son los principales frenos de una industria que augura un buen futuro. Es el ejemplo de Igora Drone, creada por Iñaki Gereñu y Jon Aldalur, dos pilotos de drones tolosarras; una de las últimas empresas en incorporarse a los 'viveros' de Lehiberri, que inició su actividad en febrero y permanecerá durante los próximos tres años.

Se trata de una productora audiovisual que a su vez ejerce de operadora de drones registrada en la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, especializada en filmación aérea con drones pilotados.

«El gusto y la técnica son importantes; puedes ser muy buen piloto, pero malo con las cámaras y viceversa»

-¿Cómo se sumergen en el mundo del dron?

-I.G.: Hace cuatro años, cuando vivía en Barcelona, me compré un dron para uso privado, como hobby, y unos clientes arquitectos de mi anterior trabajo en un restaurante me propusieron hacer un vídeo artístico y diferente, que al día siguiente fue visto por una empresa del grupo Inditex. Les gustó tanto que esa misma semana me encargaron un segundo vídeo en Turín; tenía que grabar el interior de una tienda. De ahí, surgió la ocasión de otra grabación en Milán y de otros proyectos relacionados con la publicidad, la industria, documentales o de carácter deportivos. Así pasaron tres años, hasta que regresé a Tolosa y me asocié con Jon, somos amigos desde hace muchos años.

-¿Qué es un dron?

-I.G.: Es un avión no tripulado que a través de sus élices puede levantar peso. Le puedes poner lo que quieras, pero evidentemente todavía no soportan mucho peso, y las baterías tampoco aguantan mucho. Aunque nos pueda parecer un juguete, no lo es, tiene que respetar la ley de aviación del espacio aéreo, y jurídicamente se trata de algo muy serio. De hecho, las multas de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) son mucho más elevadas que las de la DGT, Dirección General de Tráfico. Hablamos de multas de 9.000 o 10.000 euros hasta 250.000 euros.

-J.A.: Nosotros estamos especializados en la fotografía y la filmación aérea para trabajos audiovisuales, ya que ofrece otro punto de vista. Hoy día, para lo que más se utilizan los drones es para grabar, pero también se utilizan para rescates, fumigaciones, a nivel industrial se le pueden dar también muchos usos... Trabajamos especialmente con drones, pero no nos cerramos a ello y también utilizamos otro tipo de cámaras estabilizadas.

-I.G.: Ofrecemos servicios de filmación para industria donde grabamos maquinaria gigante que no se puede grabar con una cámara normal. Enriquece mucho la imagen y esta es real. Estamos trabajando con empresas que no se imaginaban que les vendría bien un dron.

-¿Qué se necesita para crear una empresa como la suya?

-I.G.: Para empezar, es necesario tener el título de piloto de dron; por otro lado, cada dron tiene que tener su seguro; y además, tienes que ser operadora, que es lo que certifica que tienes permiso para tener aparatos volando.

-¿Y en el caso de un piloto?

-I.G.: Pienso que ante todo tienes que ser una persona creativa, controlar algo de imagen; al fin y al cabo es lo que estás vendiendo. En mi caso, siempre he tenido el interés y la curiosidad de saber utilizar bien una cámara, tener un poco de gusto para encuadrar, por ejemplo. Pero, además de la técnica fotográfica, también necesitas técnica de pilotaje y saber controlar bien un dron. Tienes que ser muy técnico y preciso, y tener mucho tacto con los dedos. Puedes ser muy buen piloto, pero malo con las cámaras, y viceversa.

-J.A.: Yo me acabo de sacar el título en Donostia; hay que aprender a leer mapas, hablar por radio, tienes que conocer la legislación sobre aviación... Pero lo más difícil es saber pilotar. Parece un juguete, pero no lo es, es complicado.

-¿Con qué dificultades se encuentran para trabajar? Hay quien dice que la legislación actual no les permite crecer.

-J.A.: Sobre todo, la ley, pero también está el factor metereológico. Hay veces que tienes que suspender una salida cuando tienes que trabajar en el exterior. Estamos deseando de que aprueben la ley para que la situación se regule y se normalice. Con esto se conseguirá que las personas que trabajen de ello sean pilotos con título, que esté controlado y que no haya tanto pirateo.

-¿Puede que sea porque se trata de algo 'nuevo'? ¿Va la ley más lenta de lo que necesita el sector?

-I.G.: Sí. Es un mundo que está muy sujeto a la evolución tecnológica y, por supuesto, a la ley. La industria del dron va más rápida que la propia legislación. Llevamos dos años esperando a que aprueben la ley, aunque ya existe un borrador. Somos más de 2.000 operadoras a nivel de España. La ley actual solo se aplica en espacios exteriores, en interiores no cuenta, y es muy restrictiva. No permite el uso de drones en zonas urbanas, de noche... pero esperamos que aprueben pronto la nueva ley, ya que esta nos ofrecerá muchas posibilidades.

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