Diario Vasco

«Tenemos muy claro que lo nuestro ha sido un pequeño parche en una hemorragia»

Hoy a las siete. El grupo realizará una convocatoria para reunir a un grupo de voluntarios que estén dispuestos a colaborar.
Hoy a las siete. El grupo realizará una convocatoria para reunir a un grupo de voluntarios que estén dispuestos a colaborar. / IÑIGO ROYO
  • De vuelta de Belgrado, los tolosarras harán un llamamiento hoy a las 19.00 en Bidaiariaren Txokoa para reunir a posibles voluntarios

Emocionados y agradecidos por la solidaridad, acogida y apoyo que Tolosa y pueblos de más allá han mostrado a su iniciativa de ayudar a las personas refugiadas que se encuentran en Belgrado, los tolosarras Josu Iztueta y Mauro Marotías realizaban el pasado martes la valoración de su experiencia mostrando sobre la mesa los datos y las fotografías que resumen la estancia de una semana y media.

Han vuelta con la sensación de haber cumplido su objetivo, aunque no han podido acceder a los campos oficiales del país. La situación finalmente les llevó por otro camino no menos dificultoso, los campos ilegales que se han generado, lugares donde a la pausada espera del tráiler han concentrado toda su atención para, «al menos», asegurar la supervivencia de cientos de jóvenes refugiados, con la participación y financiación de la iniciativa 'No-Name Kitchen', una cocina itinerante donde han servido cenas a los refugiados.

En esta ocasión, dicen, han puesto su foco de atención en Belgrado, pero son conscientes de que pueden existir varios más. «Sabemos que volveríamos a llenar el arkupe, pero recogida no es lo mismo que acumulación, por lo que sería necesario hacer una selección de todo el material recogido en el segundo tráiler», señalaba Iztueta. «Demasiada voluntad termina convirtiéndose en no eficiente; hemos aprendido que es necesario pensar con la cabeza y no tanto con el corazón», añadía Mauro.

Primer camión

Local por dos meses. El grupo llegó a Belgrado el lunes 30 de enero, y el tráiler cruzó la aduana el lunes día 6 de febrero. Tras ocho horas de espera el material fue descargado en un almacén de la aduana, y posteriormente se trasladó a un local de doscientos metros cuadrados que el grupo ha localizado y alquilado por dos meses a las afueras de la capital serbia.

El reparto de ropa

Va por buen camino. Doce mil son los kilógramos aproximados de ropa de abrigo de segunda mano que se enviaron en el primer tráiler, equivalentes a 220 sacos de escombro, y veinticuatro mil los recogidos en los dos camiones. El coste del envío de un tráiler hasta Belgrado es de 4.500 euros.

Una vez descargado el material en el local, el pasado fin de semana los voluntarios y miembros de la asociación Refugee Aid Serbia comenzaron con el reparto, que a día de hoy «va por buen camino». «Todos los días recibimos fotografías y llamadas y nos comunican que en dos semanas puede estar el trabajo concluido. En base a las necesidades y la situación valoraremos si debemos activar o no el segundo tráiler».

Segundo camión

El material se encuentra en Irura. Debido a las «dificultades, condiciones fitosanitarias y al riguroso proceso burocrático» que se debe realizar para transportar ropa de segunda mano a otro país, el grupo decidió enviar de vuelta el segundo camión cuando éste se encontraba a medio camino. Puede que en las próximas semanas se active el segundo envío de ropa, pero todo dependerá de la situación. En caso de hacerlo, dado que mucha de la ropa donada por la gente no es de abrigo y ésta no se ajusta a lo que se solicitó -hay quienes han entregado zapatos de tacón-, se ha valorado realizar una clasificación exhaustiva y un inventario de ropa. Se habló de la posibilidad de dar salida también a la ropa para niños a campos o lugares necesitados dada la «gran cantidad» y «calidad» de ropa recogida.

Dinero recaudado

Gestión. De los 25.000 euros recaudados se han gastado cerca de 10.000, y se prevé emplearlo para los gastos de viajes y demás que puedan surgir durante el seguimiento.

Varias opciones de futuro

Seguimiento del trabajo. Una vez encauzado el reparto de ropa en manos de un grupo de voluntarios, los tolosarras tienen claro que deben darle seguimiento al trabajo realizado. «El camino está abierto y sigue habiendo necesidades», dicen, «solo falta buscar la fórmula apropiada», pero existen varias opciones. Una de ellas, de momento, se centra en reunir a gente voluntaria tanto para seleccionar la ropa recogida, como para crear un segundo relevo compuesto por tres o cuatro personas para coordinar toda la ropa que se envíe desde Tolosa. En este segundo caso, se facilitaría el gasto del viaje en avión. «Durante estas dos semanas, nos hemos dado cuenta de que para llevar a cabo todo se necesita mucha gente», añadía Mauro Marotias.

Hablaron de la falta de participación de gente joven. «Para ir a un lugar como éste no es necesario hablar inglés, basta con saber arreglar un generador o poner un enchufe. No es un lugar agradable, pero tampoco es un sitio peligroso. Pienso que merece la pena y solo se necesitan ganas e ilusión», dice Iztueta.

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