Diario Vasco

SD IBARRA, ELKARTEAN HERRIGINTZA

Cuántos soñamos con salir a la plaza y jugar la final, año 1977.
Cuántos soñamos con salir a la plaza y jugar la final, año 1977.

Moda casual para hombre y mujer

Hasta 90%

Viste tu cama con diseños originales

Hasta 70%

Abrígate este invierno con estilo

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Moda casual para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Renueva tus básicos y luce piernas esta temporada

Hasta 80%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Nueva colección de botas, botines y australianas

Hasta 80%

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

Bolsos y complementos de piel

Hasta 80%

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

Manuel Ordozgoiti. Es uno de mis lectores favoritos. Me da su opinión todas las semanas y, sobre todo, me caza todos los gazapos. Hace unos días me echó la bronca. La SD Ibarra cumple 50 años y no les has dedicado ni una línea. ¡No sabía nada!, le respondí. Han puesto una exposición en la casa de cultura de Ibarra que te interesa. Y subí. Idoya me trató de maravilla e incluso me regaló un libro, que se ha escrito gracias al empuje del sacerdote Emeterio Sorazu y de José María Arruti. Es un libro sencillo, que cuenta cosas de pueblo, como el desafío que en 1966 protagonizaron dos populares ibartarras, Patxito y Tati. A ver quién llegaba antes a la borda Akolei, en Belabieta. Patxito subió en 42 minutos y 52 segundos y ganó. Me emocioné viendo aquellas fotos. Allí está parte de mi historia.

PD 1. En 1966, unos jóvenes, en los bajos de la casa Elizegi, junto al lavadero de Arane, fundaron la sociedad deportiva Ibarra. Lo de deportivo fue una imposición de la época, pues era imprescindible para que te dieran permiso. Pero hicieron honor a esa palabra. ¡Cuántas veces estuve yo subido en el pretil, encima del Txumitxa, viendo la llegada de la carrera ciclista! ¿Y el Campeonato de España de ciclo cross, en 1969, homenaje al gran Talamillo, que ganó Alfredo Irusta? Fue la admiración de todos los visitantes por lo bien que lo organizó la sociedad, bajo la batuta del gran José María Anza. Parece que estoy viendo bajar a los corredores del cementerio hasta la plaza de Ibarra.

También en las fotos hay tiempo para la tristeza. ¿Quién no sintió como propia la muerte de aquel joven carpintero llamado Sebas? Luego están las fiestas, inolvidables, los piques en las regatas de San Juan, entre Ibarra, Emendek y San Juan, y me queda el campeonato de fútbol, inolvidable, por el que hemos pasado tantos jóvenes.

PD 2. En aquellos tiempos, jugar el campeonato de Ibarra era como jugar la Champions. Estábamos deseando cumplir 18 años para poder jugar. ¿Habrá habido en algún lugar del mundo un campeonato en el que se paraba el partido para que la gente saliera de misa? Por cierto, hablando de misas... ¿Te acuerdas del cura aquel de Segura, que jugaba con los Luises, y con sotana? ¡Repartía ostias en la iglesia y luego en el partido! Todavía tengo marcas en los tobillos, que me dejaron él y Eusebito.

PD 3. Un año, una cuadrilla que tenía yo en el bar, la peña Rayo, ganó el campeonato. Fue inolvidable. Me dieron una de las mayores alegrías deportivas de mi vida. Hubo otra cuadrilla, mucho más joven, 'Beti Zurrutan', que también representó al bar. Llegaron a la final, pero no la jugaron, porque injustamente nos descalificaron porque teníamos un jugador que no era de Tolosa. ¡Increíble! Os cuento la historia...

PD 4. Todo el que ha jugado ese campeonato, sabe que se ha enfrentado a equipos de Asteasu, Zizurkil, Villabona, Irura, Anoeta, Legorreta, Alegia, etc. Se ha enfrentado a jugadores de Beasain, Ordizia, Andoain, Hernani, Donostia... Incluso los chavales habían hecho bien las cosas, porque un buen amigo, directivo de la sociedad de Ibarra, nos había dado el visto bueno para que jugara un chaval que no era de Tolosa. Pues, a pesar de todos, aquellos chavales vieron injustamente truncado lo que hubiera sido su mayor logro deportivo: jugar la final del torneo de Ibarra. El último año fue en 1977, y el Arsenal le ganó 3-2 a la SD Ibarra.

PD 5. Como músico, también he disfrutado en Ibarra. Y una de las anécdotas más divertidas me ocurrió allí. Recuerdo que se estaban haciendo las casas de la plaza. Una persona muy conocida nos pidió que tocarámos la salida del toro. Amado cogió su trompeta y tocó aquello de: 'tararí, el toro va a salir'. Y jodé que si salió. Aquel año había habido vaquillas, y se armó un lío. Cuando a los días fui a cobrar la actuación, el alcalde, el aita de los Koteli, me quiso descontar los gastos de la chaqueta que el toro había roto a una persona, y había ido a reclamar al ayuntamiento. ¡Qué historias!

PD 6. ¡Qué sería de Tolosa sin los jugadores de Ibarra! Razón tiene Larra. Aficionados como los hermanos Garmendia y Bastarrika no fallan nunca en Berazubi. Pero hay más. Un día, en el Txumitxa, vi un cartel a tres colores, con el escudo del Tolosa, y el resultado del partido. ¿Quién hace esto?, pregunté. Julián Urrestarazu, me dijeron, de toda la vida. ¿Por qué en Ibarra sí y en Tolosa no?

PD 7. Arguiñano ha presentado su último libro. No sabe nada, le llevó a Roberto para que le cocinara unas alubias. Un chiste de él. ¿Cuando haces el amor te pones condón?, le pregunta un octogenario o otro. ¡Calla, calla, está el asunto como para ponerle peso!

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate