Diario Vasco

BUSCO UNA FOTO PARA UNA HISTORIA

Txarama CF 62. Robertito, Fortu, Miguel, Uriarte, Ventura, Angel y Jesús.
Txarama CF 62. Robertito, Fortu, Miguel, Uriarte, Ventura, Angel y Jesús.

Por vuestra culpa, hoy también voy a hablar un poco de Josetxo Uría, y es que me niego a que esas muestras de cariño que me habéis demostrado hacia él y esas historias que me habéis contado se queden en el tintero. Sé que igual que a mí, la historia de la revista Pyrenaica te habrá sorprendido, porque Josetxo no era montañero, pero es que siempre decía que sí.

PD1. La primera persona que me habló con cariño de Josetxo fue ese veterano urdiña Miguel Izagirre, que tiene instalada su segunda casa en Berazubi. «Javier, en 94 años de historia del club, somos muchos los que hemos echado una mano, pero por encima de todos, hubo dos personas: Uría y José Mari Imaz». De hecho, me cuenta Javier Larraza que la única condición que puso Uría para ser presidente del club, fue que Imaz fuese el tesorero. A pesar de que eran amigos, chocaron mucho y para 'insultarse', inventaron una palabra: kabezoski. La verdad es que nunca supimos quién era más kabezoski. Pero sacaron el club adelante, a veces de una forma muy avanzada para la época. Quizás debería tomar nota la directiva actual.

PD 2. Un veterano lector, «pon anónimo», me dijo, me cuenta un recuerdo que tiene de su niñez. Su padre le llevó a Berazubi a ver una velada de boxeo. Recuerda que el ring se colocó frente a la tribuna, que se llenó hasta los topes. ¿Lo habré soñado?, me dijo. Nada de eso. En la década de los cincuenta se corrió la voz de que el Tolosa iba a hacer un gimnasio, que se inauguraría en 1953. Y por allí aparecieron los hermanos Elizaran, Tito Quinquilla, Carrera, Belza, etc. Y de Villabona llegó un joven muy simpático que tiró de carretilla como un loco. Se llamaba Barquina. ¿Lo recuerdas? La riada y el incendio posterior se llevaron los sueños de aquellos jóvenes.

El Tolosa formó un club de boxeo del que fue delegado GabrielMateo, y quizás esa velada fue su presentación. Estaba pensando yo este verano que se podía organizar en Berazubi un cine de verano, un concierto (por ejemplo, de Ismael Serrano...). Ahí lo dejo.

PD 3. Enrique Ugarte, el padre de Kike, jugó en el Tolosa bajo las órdenes de Josetxo, y cuenta una anécdota que le define. Jugaban al mediodía un partido muy importante en Vitoria. «Si ganáis -les dijo el presi-, os invito a comer en Alsasua». Sí, nos invitó, pero cogió el menú más barato. Unas solitarias alubias blancas. Protestamos, y nos dijo: «No tenéis ni idea, lo mejor para recuperarse de un esfuerzo, son las alubias blancas». Agur, Josetxo.

PD4. Siempre lo he dicho. Le tengo un cariño especial a Txarama. Mi tío Felipe Izagirre era de allí, mi amatxo de Leaburu, tuve compañeros de clase, rivales muy duros de fútbol... En fin, que a los de Africa Txiki les quiero. Incluso tengo dos corresponsales. Uno es Fortu, y el otro Martín Martínez. Este último me dijo un día la palabra mágica. «Javier, ¿sabías que en Txarama funcionó un cine muy elegante? ¿Con unas butacas que no tenía ningún cine de Tolosa?» Tengo una historia muy bonita, pero me falta la foto de aquel cine. Quizás alguno de los que aparecen en estas fotos me dé una alegría.

PD 5. Hablando de alegría. Tengo que felicitar a los de Berazubi por las magníficas fiestas que han organizado. Estoy convencido de que las organizan para ellos. Han tenido de todo. Hasta la lluvia se presentó, como no podía ser menos. Tuvieron un mariachi muy peculiar. Nunca había visto yo uno de tres músicos. Y no eran mexicanos, eran navarros, pero muy buenos. ¿Y la orquesta espectacular que trajeron? ¡Trece artistas sobre el escenario! Cinco de ellas mujeres, que bailaban y cantaban. Un cantante showman que lo mismo imitaba a Raphael que se marcaba un México como Luis Mariano... Estuve dos horas feliz. Un músico amigo mío me dijo: «Son buenos, pero esto no pega en Berazubi». ¡Por eso estuvo dos horas como yo disfrutando! Zorionak a los de la República del otro lado del río!

PD 6. Hablando de Berazubi. El año pasado, los artistas del barrio sacaron sus obras a la calle. Uno de ellos, Jesús Vallejo, me manifestó que tenía una espina clavada. Había hecho multitud de exposiciones, y en Tolosa no tenía sitio en el palacio de Aranburu. Por ahí andaba Olatz. Hablé con ella. Les presenté, y un año más tarde, Jesús ha visto su sueño cumplido. Sus tallas están en Aranburu. ¿Por qué nos cuesta tanto ir a las exposiciones?

PD 7. Un marido venezolano celoso llama a casa. «Hola, mi amor. ¿Estás en casa?» «Claro que sí, mi amor». «¿Seguro? Pon la licuadora». Y se oye: brrrrr. Y así 5 noches. Decide regresar antes a casa y le dice a su hijo: «¿Dónde está mamá?» «No lo sé, se ha ido y se ha llevado la licuadora». Juan Cruz, ondo ibili.

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