Diario Vasco
Joxe Antonio Aizpurua y las primeras errezil sagarras.
Joxe Antonio Aizpurua y las primeras errezil sagarras. / P.A.

Setas y hongos de nuestros montes

  • Ayer hubo hongo local, de las zonas de Ataun y Goizueta, y también portugués, todos de buena calidad

Las lluvias de estos últimos días trajeron consigo por fin, las tan esperadas setas y hongos a nuestros montes y a las mesas del mercado de Tolosa. Ya venimos diciendo desde hace semanas que éste está siendo un año poco generoso en los bosques de nuestra zona, y que se está notando en los puestos. Son muchos los aficionados que semana tras semana vienen a consultar a los recolectores si ha habido suerte y tienen producto que ofrecer; son muchos también los que hasta ahora se han venido conformando con la oferta casi permanente de producto foráneo. Ayer hubo hongo local, de la zona de Ataun y de la zona de Goizueta, así como hongo portugués de buena calidad. Además la ziza hori, la trompeta de la muerte y los valorados culetros completaron la lista. Rayos de esperanza para un sector castigado éste año por la meteorología.

La lista de fruta del país es otra de las grandes beneficiadas por las lluvias. Ayer, Joxe Antonio Aizpurua trajo las primeras errezil sagarras desde el mismo Errezil. Recogidas aún sólo las del suelo, parece a pesar de la vecería que impone este año la escasez en la cosecha de esta especie que la oferta se mantendrá de aquí en adelante. Junto a ellas multitud de variedades diferentes de manzana local, al igual que peras y un buen número de higos blancos y rojos en distintas mesas. Sorprenden las excelentes frambuesas presentadas por Jose Anjel Loidi, así como las matxakanas presentes en varios puestos y las uvas blancas que venimos comentando desde hace días. La presencia de frutos secos va poco a poco haciéndose mayor y más generalizada, destacando las avellanas y nueces nuevas, además de las primeras castañas tempranas.

De la lista de verdura destacar la alubia de Tolosa establecida ya en torno a los 12 euros por kilo desgranada, y de una calidad francamente destacable. Los que las hemos probado no tenemos la menor duda al recomendarlas y tampoco la tendríamos ante cualquier ración bien servida. Exquisitas. Junto a ellas, y no menos deseables, las pochas blancas que para muchos aportan un punto de delicadeza aún mayor que las negras de Tolosa, aunque no lleguen a los extremos de sabor y densidad de sus afamadas hermanas.

El tomate, los pimientos verdes, los choriceros, los de Gernika, las guindillas de Ibarra, las berenjenas o los calabacines que hay en los puestos dan buena muestra de que la oferta de verano aún no se ha agotado. Junto a ellas calabazas de gran calidad y punto de madurez, puerros, zanahorias y cebolletas, todas ellas verduras enterradas cada semana más grandes y plenas.

Citar asimismo la presencia de quesos del país y la de panes y postres artesanales, además e la de derivados cárnicos. De verdad que merece probarlos y decidirse a sorprenderse a uno mismo con lo que son capaces de elaborar los artesanos de nuestra zona. Impresionante.

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