Diario Vasco

Lo nunca visto del Che, en Aranburu

Parte del material y fotografías del misionero Luis Cuartero.
Parte del material y fotografías del misionero Luis Cuartero. / I. ROYO
  • Miembros del proyecto 'Che-luloide' estrenan en el palacio Aranburu una exposición con más de 3.000 imágenes inéditas de la muerte del Che Guevara

La casualidad, o quizá el destino, unió a los siguientes protagonistas en una peculiar aventura que desde sus inicios no ha dejado de ser especial. El leaburuarra Imanol Arteaga y el tolosarra Kaitos Arruabarrena, ambos miembros del proyecto llamado 'Che-luloide', inauguraron ayer en el palacio Aranburu la exposición 'Del padre Luis al Che Guevara', una muestra fotográfica en torno a la figura de Luis Cuartero, misionero español destinado en Bolivia, cuyo archivo fotográfico personal ha guardado durante más de cincuenta años fotografías inéditas de la muerte de Ernesto Guevara, el Che.

El descubrimiento de las mismas por parte de Imanol, sobrino del misionero, que actualmente reside en Ricla, un pequeño municipio cercano a Zaragoza, fue el detonante para encontrar un completo legado que a su vez cuenta la historia de Bolivia y América Latina en la década de los 70.

Las imágenes sobre la muerte de Guevara vieron la luz un par de días después de estos hechos, y aparecieron en medios de comunicación de todo el mundo.

De esta manera, juntos se sumergieron en el proyecto llamado 'Che-luloide' junto con varios miembros más, donde a través de su página web comparten en internet información y contenido relacionado con el momento de la muerte del guerrillero y lo relacionado con el trabajo fotográfico de la exposición.

La exposición ha iniciado su recorrido en Tolosa y próximamente se dirigirá a los municipios Ricla y Castiliscar, donde Luis Cuartero vivió una etapa de su vida, y en 2017, año en que se cumplirá el 50 aniversario de la muerte del Che Guevara, viajará a Italia, a la Fundación Feltrinelli, cuya editorial alberga «los mayores fondos sobre el Che y las guerrillas de todo el mundo».

«Nos pusimos en contacto con el propio director, Carlo Feltrinelli, sabio conocedor del tema, y nos propuso exponer en Italia, sorprendido del fondo fotográfico de la Bolivia que conoció el Che, tan amplio, con tanta resolución y en color. Pero antes, nos planteamos enseñar lo que hemos hecho a la gente de nuestro alrededor», cuenta Arteaga.

Ocho fotografías, un legado

Tras la muerte de su tío en el año 2012, Arteaga pidió las fotos a su tía Marisa como legado, pero no fue hasta 2014 cuando las hizo públicas. «En la familia siempre se había comentado que el tío tenía unas fotos del Che, pero yo nunca las había visto. Todos los sobrinos cogimos una pertenencia suya como recuerdo, e inmediatamente me acordé de las fotos. Estaban en su piso de Castiliscar, y cuando las vi me quedé alucinado. Inmediatamente las coloqué en el asiento del copiloto del coche y les saqué una foto que también estará presente en la exposición. Estaban metidas en un sobre. Pensé que la mejor forma de guardarlas sería en una caja de puros, y las guardé en una de Cohibas», añade.

Posteriormente, y con un arduo trabajo de investigación llevado a cabo durante los últimos dos años, encontraron 3.000 diapositivas a color relacionadas con la Bolivia de los años 60, audios y otros documentos donde figuran jefes de Estado, representantes militares, todo un material que se hallaba escondido en cajas de zapatos y que pertenecía a Luis Cuartero.

«Una vez que hemos podido clasificar, identificar los lugares, personajes y situaciones de las fotos y archivarlas, queremos darlas a conocer públicamente. Además hemos realizado una copia digital de unas imágenes del carnaval de Oruro, Bolivia, que donaremos al Ayuntamiento de Tolosa para un posible hermanamiento en el futuro».

Las ocho instantáneas en blanco y negro corresponden a distintos momentos del lavado del cadáver de Ernesto Guevara, que mantienen un orden cronológico: «se ve claramente que la (s) persona(s) que estuvieron sacando las fotos estuvieron en ese momento», dicen.

En relación al autor de las mismas, Arteaga cree que las fotos fueron tomadas en su día por el fotoperiodista de guerra Marc Hutten, de la agencia francesa AFP, que tomó las famosas imágenes de la muerte de Guevara después de que fuera ejecutado el 9 de octubre de 1967 en La Higuera (Bolivia). Todo parece indicar que Hutten, fallecido en 2012, entregó varias fotos a su tío para que en su viaje a España las sacara de Bolivia.

Desde entonces, han sido muchos los fotógrafos, periodistas y expertos que se han interesado en estas imágenes, de un gran valor sentimental e histórico, de las cuales el leaburuarra ha podido comprobar recientemente su veracidad por el revelado de la época. «Aleída Guevara me dijo una vez que probablemente la versión más clara de lo que ocurrió allí la tengamos nosotros», señala Arteaga.

La exposición se articula en diversos apartados. Además de las fotografías inéditas, los visitantes podrán conocer la vida del misionero Luis Cuartero, una selección de imágenes de la Bolivia de los años 60, entre ellas el carnaval de Oruro del año 1969, un pequeño documental, y varias colaboraciones de Imanol Arteaga, como el caso de 'Black is Beltza', liderado por Fermín Muguruza.

La entrada será gratuita, se podrá visitar hasta el próximo sábado 24 , de lunes a sábado, de 17.30 a 20.30 horas.