El pintor Seve Iglesias muestra sus paisajes y sus retratos en la sala de exposiciones del Gurea

Iglesias junto a una de sus obras./
Iglesias junto a una de sus obras.

La muestra acoge 32 cuadros que reflejan, su evolución, sin olvidar los clásicos bodegones

IMANOL ARRATIBEL AMASA-VILLABONA.

La sala de exposiones del Gurea expone una nueva colección de Paisajes y Retratos del pintor villabonatarra Seve Iglesias. De manera individual, por cuarta ocasión, muestra una colección inédita de treinta y dos obras sobre lienzo, utilizando pintura acrílica y carboncillo, que nos adentra en una temática compartida de paisajes, y retratos en un horizonte común de técnicas, soportes y diversos formatos, sin olvidar uno de los géneros más tradicionales de la pintura, el clásico bodegón.

Pintadas entre 2016 y 2017, reflejan su evolución dentro de un estilo realista, destacando la ejecución del dibujo, evidenciando calidad y dominio del oficio. Plasma con su paleta cromática lo que ve, tal como es y en el muestrario de los paisajes, en esta ocasión, se centra en Donostia en el que predominan sus playas y sus barandillas. Sin olvidar, el entorno rural, más próximo a nosotros como es un caserío de Amasa. Pinturas naturales de espectacular atractivo que envuelven al visitante de modo sutil, trasladando sólo las esencias que caracterizan los temas y los motivos, y huyendo de concesiones fáciles, de tentaciones al decorativismo. No faltan los retratos, la mayoría a carboncillo, blanco y negro, y alguno que otro, realizado a su nieta.

A pie de exposición, le gusta contactar espontáneamente con el visitante. Disipar su curiosidad y explicarle 'en vivo', el por qué lo ha pintado y que materiales ha utilizado, un ejemplo de ello, es de dos jóvenes, unos diez años, que le preguntaron y mostraron su interés sobre su muestra, contestando y «quede encantado». Es por ello, que las exposiciones, como esta de pintura, es una apreciable oportunidad para que fuera visitado por el alumnado de los centros educativos de la villa y así adentrarse en el mundo pictórico, como una actividad cultural.

Su gran afición es la pintura

Autodidacta, desde sus inicios y toda una vida, admirador de Joaquín Sorolla, el paisaje, en blanco y negro o color, lápiz o pincel, ha sido una de las modalidades que más ha practicado este pintor conocido en la villa. No pinta sobre el terreno. Estudia, mira, saca fotografías y lo plasma en el estudio de su casa, intentando imitar en lo máximo los tonos y colores que le presenta la naturaleza. «Soy fiel a lo que veo, no modifico nada». Si bien su particular visión de la pintura le ha permitido explorar otras dimensiones de la realidad que plasma con maestría sobre el lienzo, que le encamina a mundos aún por descubrir. En su evolución, se afianza con la acuarela al que lo considera un reto.

A nivel colectivo solo ha expuesto dos veces, con su sobrino Blami, pintor profesional, en Donostia que «es radicalmente opuesto a mi forma de pintar». Polifacético en otras facetas ha diseñado logotipos para entidades y grupos culturales de la localidad. La muestra está abierta hasta el día 30, de lunes a viernes 18.00 a 20.30 horas y los sábados de 10.30 a 13.00 horas, en la sala de exposiciones del Gurea.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos