Partido serio y victoria del división de honor juvenil

Jugadores del Lauburu atienden a su entrenador. /  DV
Jugadores del Lauburu atienden a su entrenador. / DV

Los piparreros vencieron por 5-2 al Siero asturiano en el partido disputado en Belabieta

M.A. IBARRA.

El Lauburu Ibarra Mahala venció por 5-2 al Siero asturiano en el partido disputado el pasado sábado en Belabieta. Los piparreros que venían de encajar una dura e inmerecida derrota sacaron un partido adelante que se comenzó a complicar en el calentamiento, ya que en una disputa de balón, Asier Colas recibía un golpe que le dejaba fuera del partido.

El duelo comenzó bien para los de Aitor Arévalo que movían el balón con rapidez y criterio ante la defensa de cambios planteada por los asturianos. En el minuto 4 de partido, una preciosa combinación de todo el equipo provocó que Aitor Sánchez hiciese el primero para los locales. Los visitantes basaban su juego en introducir balones a pívot, ganar la espalda a la defensa piparrera y buscar disparos lejanos mediante su ataque posicional y estrategia, pero Eñaut atajaba todas las llegadas del equipo asturiano.

Los ibartarras una semana más superaban las líneas defensivas con facilidad, pero en los últimos metros se atascaban y no conseguían definir situaciones de clara superioridad. A falta de 7 minutos para la conclusión, una acción de 1x1 en banda por parte de Asier Aierbe era introducida por un jugador visitante subiendo el 2-0 al marcador. El partido parecía encarrilado por los locales, pero los piparreros no están para hacer regalos: en una falta de entendimiento en la zaga local hacía que los asturianos redujeran diferencias en el marcador con dos minutos por jugar.

Enfado monumental de Arévalo que nuevamente veía cómo los adversarios se aprovechaban una semana más de un despiste de los piparreros en el lento ajuste de las marcas. Cuando parecía que el resultado finalizaría con este marcador, un saque en largo sin aparente peligro y tras una indecisión de la zaga asturiana, Asier Aierbe hacia el 3-1 de cabeza, llevando la tranquilidad a la parroquia piparrera.

Tras la vuelta de los vestuarios, los visitantes apretaban en 3/4 de pista. Los ibartarras continuaban superando líneas mediante buenas combinaciones con dominio del juego entre líneas y paralelas cortas, pero seguían sin estar finos en los últimos metros. A falta de 15 minutos, Siero reducía distancias tras acertar en una acción de estrategia de falta. Se complicaba el partido para los de Arévalo, que además veía como Liher caía lesionado tras un problema muscular. Los locales lejos de renunciar a la pelota, continuaron hilvanando llegadas peligrosas, en ese tramo del encuentro y cuando el partido se emparejaba, los ibartarras sacaron a relucir la casta que atesoran dentro y en un acto de solidaridad grupal y rotaciones cortas; apretaron el balón con intensidad y consiguieron maniatar al equipo asturiano en propia cancha.

Llegaron los minutos finales y apareció el talento y rigor táctico de Asier Aierbe, que a falta de 3.30 hacía el 4-2 en el marcador tras buena acción colectiva. Este gol dejó tocado a los visitantes, y más cuando un minuto más tarde, mientras estaban preparándose para atacar el 5x4, Asier Aierbe en una acción de estrategia hacía el 5-2 final, con el que concluyó el partido marcando su particular 'hat-trick'.

«Quiero felicitar a los jugadores por el trabajo realizado. Merecíamos esta victoria; en líneas generales hemos realizado un partido serio, hemos sufrido varias adversidades en modo de lesiones y nos hemos repuesto con garra y coraje. Hemos leído bien la defensa planteada por el rival y hemos desarrollado un bonito fútbol sala, pero nuevamente nos hemos atascado en los metros finales. Seguimos creciendo que es lo más importante», explicaba el entrenador.

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