Vuelven sus Majestades de Oriente

Los pequeños podrán acercarse hasta los Reyes Magos para contarles sus deseos./MARIN
Los pequeños podrán acercarse hasta los Reyes Magos para contarles sus deseos. / MARIN

Si la lluvia hiciera imposible el recorrido, la comitiva acudiría directamente a la Plaza

ORDIZIA.

Cierre para las fiestas navideñas, que afrontan hoy la Cabalgata de Reyes y mañana el último gran encuentro a la mesa. Cabalgata, que asiste a su 76 edición y para la que el pronóstico meteorológico anuncia, con la llegada de un nuevo frente, una tarde pasada por agua. Una circunstancia que por otros lares, a la vista de que las predicciones, actualmente afinan, les llevaba a adelantar a ayer el desfile de la ilusión.

Cabalgata de sus Majestades, que echará a andar, si no hay inconveniente, a las 18.30 desde Bustuntza. Arranque que ya se sabe, tratándose de un viaje tan largo, da lugar a que sus Majestades anden siempre un poco apurados para llegar con puntualidad a la hora fijada.

Cabalgata, organizada por la Catequesis parroquial, en colaboración con el Ayuntamiento, que vio la luz por primera vez, el 5 de enero del año 1943 por lo que hoy asiste a su 76 edición. Todo dispuesto, en cualquier caso, para asistir a la esperada comitiva, en un contexto muy especial ya que coincide en una tarde que asiste al funeral de Javier Ormazabal, Don Javier, sacerdote que durante más de tres décadas fue el director de la Catequesis.

Precisamente, la Catequesis tiene decidido apurar al máximo para, en su homenaje, completar el recorrido. Si la lluvia convirtiera el intento en un imposible, el séquito concurriría, directamente en la Plaza.

Así las cosas, los Magos de Oriente, como no se olvidan de nuestros mayores, de manera previa a su punto de encuentro en Bustuntza, visitarán, una vez más, la Residencia San José. Y a partir de ahí, como decimos, inicialmente se mantiene el guión habitual. A las 18.30 reunión en Bustuntza, desde donde, cargados de caramelos y tras dejar la mayoría de los regalos y el escaso carbón que traen, a buen recaudo, si los corceles de repuesto están preparados, dar comienzo, como decimos, con puntualidad, extremo que casi nunca se cumple, a la Cabalgata, cuyo recorrido será el ya tradicional; Bustuntza, Avenida, calles, Santa María, Urdaneta, vuelta por la 'Cibeles' para llegar a Kale Berri, Diego Rivero, subir por la calle Urdaneta y finalizar en la Plaza Mayor.

Atendiendo a la costumbre, previamente, en el palacio Barrena asistirán a la representación de la visita a Herodes, todo un clásico dentro de la Cabalgata.

En la Plaza, llegarán ante el Portal de Belén donde adorarán al Niño, en el belén viviente, y le ofrecerán el oro, el incienso y la mirra con que le obsequian. Allí, además de la Adoración, el grupo de danzas de Jakintza les dispensará el correspondiente baile, acompañado por Ordiziako Txistulariak.

A continuación, todos los pequeños que lo deseen podrán acercarse a Melchor, Gaspar y Baltasar y contarles sus deseos e incluso hacerles llegar algún mensaje de última hora que hayan olvidado escribir en sus cartas. Si bien, dada la premura de tiempo, los Reyes no pueden garantizar que estas últimas peticiones puedan llegar a atender.

Tras la obligada promesa de rubricar un mejor expediente académico durante el año que acaba de comenzar, sus Majestades les obsequiarán con los socorridos e imprescindibles caramelos.

La Catequesis Parroquial lleva ya varias semanas preparando este tradicional evento, lleno de magia para niños y mayores, una labor que depara pocas sorpresas pero que requiere su tiempo y dedicación.

Tras la Cabalgata y la recepción a los más pequeños en la Plaza, los Reyes, teniendo en cuenta el expediente personal, y muy en concreto las notas, comenzarán con su labor de reparto de los regalos en la que contarán con la indispensable ayuda de los pajes.

Una labor tan ardua como complicada ya que, a pesar de su condición de magos, no siempre resulta fácil cumplir y satisfacer todas las expectativas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos