El tolare a pleno rendimiento

Amaia Blázquez, en la sidrería, a pie de calle, revisa las manzanas antes de cargar el tolare.

Con el adelanto de la cosecha la sidrería Tximista se halla enfrascada en el proceso de elaboración

DV ORDIZIA.

En un año en el que la naturaleza se ha adelantado un promedio de dos semanas y está ofreciendo una cosecha; hortalizas y frutales, abundante y sana, toca ir recogiendo el fruto maduro y darle la salida que corresponde.

En el tema que nos ocupa, la sidrería Tximista, en esa opción divulgativa y didáctica de situar el tolare a pie de calle al objeto de mostrar, incluso explicar al que se quiera acercar, cómo es el inicio de ese proceso que culmina con la degustación de la sidra, afronta ya la última semana de lavado, prensado, y decantación del zumo de manzana, que así las cosas, este año, puede asistir al txotx, de bienvenida antes de las navidades.

Al pie del cañón, desde hace tres semanas, Amaia Blázquez, quien junto a su marido, Aitor Esnaola, continuador, de la saga familiar, decidieron la pasada campaña llevar adelante aquel veterano propósito de pasar a convertirse en elaboradores. Propósito que sienta sus bases en aquel año 2002 en el que, como apuesta de futuro, optaron por comprar dos hectáreas de terreno en Getaria en las que plantaban su manzanal, y ya ante el arranque de la pasada campaña, daban el segundo gran paso e instalaban el lagar; el tolare en casa, en la propia sidrería, más las kupelas de acero inoxidable, etc, espacio y obrador que, durante todo el año queda a la vista del público. Y así las cosas, durante el pasado ejercicio daban la bienvenida a sus primeros caldos, campaña que ha contado con el beneplácito y aceptación del respetable.

«Estamos muy ilusionados -apunta Amaia-. Hemos cerrado una temporada en la que quien ha venido a vernos ha salido muy a gusto, lo que sin duda alguna nos anima a seguir adelante. Además en este segundo año como elaboradores, el 25% de la manzana será nuestra, el resto comprada en Gipuzkoa. Manzanas que responden, fundamentalmente, a las variedades; moko, urtebi y gezamina. Y como ya teníamos manzana para los primeros días de septiembre, el día 12 empezamos a elaborar y terminaremos esta semana. No me cabe la menor duda de que una buena sidra empieza por una recogida de la manzana en su momento idóneo. Mejor dicho, en el cuidado del manzano. Recogida en el punto óptimo de maduración para llevarla a casa, lavar, retirar las que nos sean aptas, quitar hojas, etc, y poner en marcha el proceso; prensado en el tolare con capacidad para 650 kilos, de donde saldrán entre 300 y 400 litros de mosto, decantación y depósito en las kupelas de inoxidable, donde fermentará. Y vuelta a empezar».

«Este año queremos dar otro pasito adelante y vamos a elaborar 30.000 kilos, que nos darán, aproximadamente, 18.000 litros, alrededor de 1.000 litros más que la pasada campaña. Durante el proceso de elaboración mandamos muestras al laboratorio de Fraisoro para llevar a cabo el correspondiente análisis y seguimiento. Y a su vez contamos con el asesoramiento del enólogo de la Asociación de Sidra Natural de Gipuzkoa, a la que pertenecemos, y que nos orienta en tantos otros temas. Este año, como novedad, vamos a preparar, a su vez, zumo de manzana. Y a redoblar esfuerzos en favor de los productos de casa; huevos, bacalao, chuleta, nueces, queso, etc», explican.

Nada, que el primer txotx está a la vuelta de la esquina.

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