El mal tiempo desluce la última feria del año

Juanjo Martínez de Rituerto preparando 'bombones de queso'./
Juanjo Martínez de Rituerto preparando 'bombones de queso'.

A pesar de que no se dieron las condiciones que favorecen la venta el sector no quiso faltar a la cita

DV ORDIZIA.

Tal y como se presentó el día de ayer, toda hacía indicar que estábamos ante una jornada que no prometía lo más mínimo. La segunda gran borrasca con nombre de pila, llegó haciendo bueno el pronóstico meteorológico; lluvia intensa hasta las 10 de la mañana (20 litros por metro cuadrado) y viento, con rachas máximas a media noche de 71km/h que a partir de ahí empezó a perder intensidad. Curioso que cuando llegaba el alba y quiso amanecer, las primeras luces se daban media vuelta y oscurecía. El sistema que controla el alumbrado público no saltaba hasta bien pasadas las 9.30. En cualquier caso, Ordizia dispuso toda la infraestructura necesaria para una jornada en la que la localidad reúne al sector agropecuario, que ofrece todo su saber hacer y el mejor producto de temporada. Y además, con ánimo didáctico, la exposición de capones, pavos y ocas, la de manzana reineta, como variedad, reina, de todas las que guarda la despensa, así como la centrada en los frutos secos, etc.

Desde días antes, el Consistorio acumuló en los puntos estratégicos el material con el que el lunes comenzó a montar los cerca de 400 puestos extras destinados a los vendedores que asisten a esta convocatoria especial. Montaje y desmontaje que requiere un destacado esfuerzo. A la vista de la alerta sobre fuertes vientos, Jesús Mari Lariz, artífice de y alma máter de toda actividad ferial y festiva en el municipio, recopilaba todo aquel accesorio que sirviera para garantizar la verticalidad de los puestos ante las previsibles embestidas del viento. De esta manera conseguía más de 200 bloques, de valla de obra, y buen número de contrapesos metálicos que sirvieron para que, amarrados a las estructuras metálicas, puestos y carpas superaran la prueba.

El propio Jesús Mari Lariz reseñaba que, aunque no era fácil, «nos preparamos lo mejor que pudimos y lo cierto es que el viento no levantó ningún puesto. Todos aguantaron de pie».

«El sector; los vendedores, venían, y entendimos que bajo ningún concepto podíamos suspender, ni tenía sentido, aplazar la feria. Cuando, toca, toca, y no queda más que apechugar. A partir de las 11 de la mañana mejoraron un poco las condiciones y como andaba gente fuimos flexibles a la hora de empezar a recoger. En cualquier caso entiendo que el Ayuntamiento debería tener un gesto con todos los vendedores que aguantaron, hasta el final, estoicamente».

Personalmente, concluía Lariz, «no me cabe la menor duda de que una feria tan importante como la de Navidad, que se ha quedado a medias, se compensa o compensará con otra que contará con todos los parabienes y batirá récords de ventas».

Y así el mercado agropecuario de los miércoles ofreció los artículos propios de las fechas que nos ocupan; en estos primeros días ya de invierno, la mayoría; fruta, legumbre, etc, a buen recaudado en la despensa, y recién cogido, lo poco que en estas fechas da la huerta o el invernadero. Un mercado, que como tal, fue testigo de la reedición del guion de estos últimos años, centrado en artículos muy concretos y por lo tanto con cotización al alza. Sería el caso del cordero por lo que a la feria se refiere, y a precios disparados si de pescado o de marisco se trata.

Y a partir de ahí, el mercado extraordinario brindó una infinidad de puestos de productos artesanos de todo tipo, turrón, chocolate, mazapanes, miel, pastel vasco, pan, talos, embutidos, conservas, queso, plantas medicinales, etc.

Un día muy importante para el sector tradicional en el que no faltó un toque de innovación. En la Plaza, el chef, Juanjo Martínez de Rituerto preparó 'Bombón de queso Idiazabal' a base de queso rayado, nuez picada en el túrmix y membrillo. Más 'piruletas' con membrillo, hecho en casa, rebozado en queso Idiazabal rayado.

La panadería Goiagi volvía con su hogaza de pan al Idiazabal, en esta ocasión, en esa búsqueda de sabores, especialmente fina. Y con las tartaletas de pastel al Idiazabal; un buen postre. Como lectura final. Mal día para la fiesta, el que corresponde a estas fechas y por parte de los baserritarras un brindis. 'Que el año que viene, en esta celebración, estemos aquí, aunque nieve'.

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