Sensacional día de santaneros y cuadrillas

Arin arin en la calle Santa María, frente al restaurante Martínez antes del 'hamaiketako'.
Arin arin en la calle Santa María, frente al restaurante Martínez antes del 'hamaiketako'. / MARIN

Los más pequeños tomaron parte en una nueva edición del campeonato de fútbol-vaca

ORDIZIA.

Cabe esperar hoy, calma chicha en el municipio después de semejante soba festiva, cierre que enlaza, para el que así lo tenga organizado, con el comienzo de las vacaciones estivales, a la vista de la festividad del lunes, San Ignacio patrón de Gipuzkoa, 31 de julio, valga insistir en el que la sociedad Azari despide el programa festivo santanero con la tradicional tirada de pichón.

A falta de la correspondiente y detallada valoración final, buena primera impresión de las sociedades y entidades que concurren en la organización de las fiestas, programa que se ha llevado a cabo en su integridad, y que a primera vista ofrece un buen balance.

La sociedad Chapel Gorri se mostraba satisfecha con el discurrir de la 94 edición de la Prueba Villafranca, que en el próximo ejercicio afronta un número más redondo. La clásica de un día más antigua del calendario estatal que todo parece indicar que en el 2018 tendrá lugar en día laborable. Jai Alai no entraba a valorar el apartado deportivo que dejaba en manos de los aficionados, si bien ponía el acento en el llenazo que registró el Beti Alai.

Del cierre de la jornada del miércoles apuntar que gustó la actuación, en la Plaza, del mago Sun. Ayer, en días que son más para los de casa, 'Ordiziako Txistulariak' abría la jornada para ofrecer la alborada y a continuación participar en la Eskudantza de Santaneros.

Un acto solemne, serio, ceremonioso. Auténtica joya y seña de identidad ordiziarra. Una mañana que echa a andar a las 10.00 con la cita, como punto de encuentro en el salón de plenos, que rezuma, de salida, nervios y responsabilidad. Tras la vuelta definitiva al Consistorio, sobre las 13.00, satisfacción.

El mantón, cómodo

Un año más, en las labores de toque final y de estilo para que la indumentaria femenina, sobre todo el mantón, quede cómodo y por supuesto sujeto, más la rosa que engalana y acompaña, en apego a la tradición y en sucesión familiar, Mari Carmen Zubeldia y Ana Madrazo, que el año que viene asiste a sus bodas de plata en estos menesteres.

Como maestro de dantzaris, tras la despedida de Enrique Lacalle, Izaro Intsausti y el grupo que encabeza.

En la cuerda; Jon Arizmendi (aurresku) y su mujer, Ohiana Dorado, Eneko Caballero (atzesku) y Nerea del Olmo, Iñaki Artola y Josune Zurutuza y Pedro García y Amalia Iglesias. Mayordomos salientes, tocados con el pañuelo azul festivo; Mikel Mendizabal e Iñigo Aierbe. Preside el acto, como cofrade mayor, el alcalde, José Miguel Santamaría.

Número de matrimonios participantes, que en principio parece no sólo escaso sino premonitorio de un fin de ciclo, si bien en cualquier caso cabe recordar que similar número se dio cita en la Eskudantza del 2012 y casi al año siguiente; en la del 2013 ya que la versatil cofradía reunió a cuatro matrimonios y medio por ausencia (motivos laborales) de sólo uno de los cónyuges.

A Jon Arizmendi, que llegaba de la cantera dantzari, le resultó más sencillo solventar la exigente prueba. Eneko Caballero, sin antecedentes en la materia, lo hizo sensacionalmente bien.

Y para no estar dotado, lo más mínimo, para las danzas tradicionales, el popular alpinista Pedro García dejó claro que la falta de pericia en estas lides no supone excusa ni argumento para no participar en la más antigua de las actividades festivas.

Dos mayordomos

Como primera dama concurrió su mujer, Amalia Iglesias, y como segunda, Ohiana Dorado. Damas que dado que la cuerda se presentaba en versión reducida tan sólo contaron con dos mayordomos en lugar de cuatro que es lo que marcan los cánones, cuando la ocasión lo permite.

Tras completar la actuación en la Plaza, la cuerda de santaneros recorrió, siguiendo siempre por el lado ro derecho, al igual que lo hace dentro de la Plaza, las calles Mayor y Santa María, para tras bailar el arin arin, asistir al tradicional aperitivo que desde antiguo brinda el centenario restaurante Martínez.

De aquí a la plaza Nicolás Lekuona, para tras el segundo arin arin, completar la vuelta a la Casa Consistorial, ya a escasos minutos de la 1 del mediodía, coincidiendo, una vez más a pie de Ayuntamiento con las cuadrillas, circunstancia, que una vez más logró solventar.

De nuevo el el salón de plenos, aurresku y atzesku bailaban ante el alcalde el aurresku de honor con el que concluía lo más difícil de la mañana.

Del salón de plenos a la balconada para lanzar el chupinazo que abría una nueva edición del Día de las Cuadrillas, arranque pirotécnico que encabezaba el alcalde al que siguieron los recién incorporados miembros de la Cofradía de Santa Ana.

Cuadrillas que, como novedad, en concreto aquellas que reciben subvención del Consistorio, pasaban a ingresar la aportación en cuenta en lugar de hacerlo como hasta ahora en mano.

En la calle, sonido y solape de txarangas y, como primera impresión, menos agrupaciones musicales que de costumbre. Por fin, por delante un día de calor.

A la tarde en la Monumental de Idoiaga, cuarta de abono para asistri al 'IX campeonto de fútbol vaca', categoría júnior, que reunió a 22 equipos. Lleno en la grada, emoción en el albero, sin cogidas dignas de mención y en la final, Azurik alkano 6-Krakots 1.

A las 21.00 horas multitudinaria kalejira de fin de fiestas con la banda de música Beti Argi y a partir de ahí, todavía actividades en el programa festivo, entre otras, la esperada actuación de Serafín Zubiri y su propuesta musical 'Esencia'.

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