Día de Santaneros, de los casados y de las cuadrillas

Un año más, la Plaza Mayor se llenó para asistir al concierto de la banda de música de Irun, que se llevó una ovación por parte de la concurrencia.
Un año más, la Plaza Mayor se llenó para asistir al concierto de la banda de música de Irun, que se llevó una ovación por parte de la concurrencia. / MARIN

La sociedad Azari pondrá punto final a las fiestas el próximo lunes con la tradicional tirada de pichón

ORDIZIA.

Se acabó lo que se daba, último día festivo, sin duda alguna de nuevo, intenso por no decir duro, de los siete consecutivos que este año han tocado, por supuesto sin olvidarnos del tradicional cierre santanero que corresponde a la sociedad Azari con su tirada de pichón en Lazkaomendi, el día 31, San Ignacio.

Pero antes de afrontar la agenda de este día 27, toca echar un vistazo atrás y apuntar que probablemente el cambio de escenario, de la 'Prazuela' a la Plaza, por aquello de si a última hora se escapaba alguna gota, seguramente no le benefició al Trío Medianoche, actuación que en cualquier caso, el numeroso público que se dio cita en la Plaza, siguió con agrado.

Escenario, en este caso propicio, para los alumnos de la academia Ritmo de luna, que así las cosas, se podría decir que juegan en casa. Quienes, desde los más pequeños a los más veteranos volvieron a meterse al público en el bolsillo.

Lleno, como no podía ser de otra manera, en la segunda de las diskoparrandas programadas en la plaza Domingo Unanue, y queda una tercera.

Los prolegómenos de la matutina, gaupasa de la tarde-noche del día de Santiago, volvieron a mostrarse madrugadores. Disfraces desde media tarde, muchos derrocharon imaginación; ahora llamada creatividad, y sin duda muy buena y bien llevada la puesta en escena, de aquel espectáculo, propio de los días en los que la televisión era en blanco y negro, y no había en todos los domicilios, en el que el viejo trompetista, en este caso, no de color, sino calé, escalera de mano en ristre y cabra artística al lado, conseguía que el chivo subiera hasta el último peldaño.

En el entorno de la Avenida-Arboleda, exceso de decibelios, parecía un desafío, ocupación dudosa, en ocasiones, de la vía pública, y tras el zafarrancho festivo, kilos y kilos de residuos, imposible de recogerlos de manera selectiva, es decir; basura con destino al vertedero. Despojos después de la batalla festiva que conllevan un esfuerzo titánico del servicio de limpieza, reforzado para la ocasión, para dejar el tendido impecable. Estampa llamativa entre aquellos que crecieron trabajando los postulados de la Agenda 21.

La tamborrada matutina cumplió con el expediente y completó el recorrido y su cometido.

Voluntarios de la DYA que por segundo año consecutivo mantuvieron abierta la delegación ubicada en el Grupo Padre Urdaneta, atendieron 15 asistencias, la mayoría percances propios de una circunstancia como la que nos ocupa, de las que cuatro reclamaron traslado a centro hospitalario. Sólo una por afección etílica seria.

Ya amanecidos, a las 08.30, como lo viene haciendo desde hace décadas, llegaba puntual la banda de Irun, agrupación en Ordizia, sin duda, querida, que afrontó con entrega su apretado guión. Al frente, como director, Garikoitz González. Buzo de trabajo y pasacalles hasta la Monumental de Idoiaga, donde tuvo lugar la tercera de abono, con magnífica entrada. Vaquillas y circunstancia en la que los novilleros y maletillas pierden un poco la referencia y el ganado reparte estopa como en las mejores ofertas; 3x1. Afortunadamente la enfermería sólo registró magulladuras, erosiones cutáneas y contusiones varias.

A las 11.00 en la parroquia, misa mayor en honor a la patrona, con siete sacerdotes en el altar. Sin duda, la eucaristía, a ese nivel, más solemne del año. Misa cantada por la coral Santa Ana, a la que la mayoría de los componentes del equipo de gobierno municipal acudieron a título particular y, lo que son las cosas, aunque al grupo se sumaba uno de los miembros de la oposición, la representación municipal seguía quedando en minoría; 6 ediles.

A su término, nutrida procesión acompañada por la banda de música de Irun, que a lo largo del recorrido interpretó, siguiendo la costumbre, la marcha 'Esperanza', de José Franco. Manifestación popular y circunstancia; 12 del mediodía, en la que los más tontos, además del pueblo, volvieron a resplandecer con luz propia.

A continuación, en la Plaza, soka dantza de autoridades y a las 13.00, en este mismo escenario; lleno, algo que no es tan sencillo, para asistir al concierto de la banda de Irun, que se llevó una ovación.

Nada, que el amigo Garikoitz con la lección aprendida cerró con el 'Ordiziarrak gera', con presencia del maestro Alberro, y la Marcha de Villafranca, en versión. Y como obligado bis, con 'La hija de Eva', que interpretó 'Lander Mesonero', con Eduardo Iglesias en el recuerdo.

A la tarde buena entrada en el Beti Alai para presenciar los partidos de pelota y en la calle calma chicha.

Y hoy, día de Santaneros, de los casados y de las cuadrillas, el programa arranca a las 10.00 con la alborada a cargo de Ordiziako Txistulariak. A las 11.00 en la parroquia, solemne misa de santaneros, quienes una hora más tarde, en la Plaza participarán en la tradicional y cinco veces centenaria Esku-Dantza de Santaneros. A las 13.00, chupinazo y salida de las cuadrillas.

Ya por la tarde, a las 18.00, en la Monumental de Idoiaga, cuarta y última de abono para asistir al 'IX Campeonato fútbol-vaca, júnior', con el limite de la inscripción superado. Concurrencia que obliga a ajustar los encuentros a 5 minutos, para pasar directamente a la final, y concluir, a modo de broche, con una suelta de vacas.

A las 21.00 kalejira de fin de fiestas a cargo de Beti Argi. A las 23.30 en la plaza Domingo Unanue, disko-parranda. A las 00.00, en la Plaza, actuación de Serafín Zubiri con su espectáculo 'Esencia'. Y a esa misma hora en la 'Prazuela' verbena del Día de los casados, con Azabache.

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