Regresa el festival de marionetas

Verónica González utiliza sus manos, brazos, piernas, etc, para dar vida a sus personajes./
Verónica González utiliza sus manos, brazos, piernas, etc, para dar vida a sus personajes.

Tras la jornada dedicada a los escolares el programa ofrece mañana sesión para pequeños y mayores

DV ORDIZIA.

Organizado por la Delegación de Cultura del ayuntamiento ordiziarra con la colaboración del CIT tolosarra y con la ayuda de la Diputación Foral de Gipuzkoa, por vigésimo noveno año consecutivo y aprovechando la celebración en Tolosa del Festival Internacional de Marionetas, Ordizia acoge estos días dos sesiones, la primera tuvo lugar el pasado martes en sesión matinal, actuación dirigida al público escolar, mientras que la segunda, en este caso abierta al gran público, en especial a las personas adultas, tendrá lugar mañana viernes, a las 17.30 en el Herri Antzokia

En la sesión dedicada a los escolares la obra ofrecida fue 'El hombre de la lluvia' de la mano del artista italiano, Michele Cafaggi.

Mañana, valga insistir, en sesión abierta al gran público, turno para la artista italoargentina, Verónica González con su espectáculo 'Erase una vez... dos pies', puesta en escena sin texto, para todos los públicos.

Verónica González tiene dos pies como casi todas las personas de este mundo, pero sus pies son especiales: encarnan grotescos personajes que viven en historias donde el absurdo y la poesía se fusionan mágicamente.

Estas 'marionetas de carne y hueso' interpretan, con música y un sutil toque de humor, escenas ricas en fantasía, ritmo y color.

Se trata de un espectáculo internacional de teatro gestual apto para todas las edades. 'Teatro de figura' en el que destaca la utilización como marionetas de distintas partes del cuerpo: pies, rodilla, manos, etcétera. Con lo que consigue unos espectáculos divertidos que asombran a niños y mayores.

De este espectáculo el critico Castor Vicente ha señalado que «lo breve si bueno, dos veces bueno. Dice el dicho. En la obra de Verónica González tenemos un claro ejemplo: cinco breves números englobados en un espectáculo de apenas 40 minutos sirven para demostrar que todavía hay buenas ideas y sobre todo calidad (algo difícil de ver en los últimos tiempos). Dos pies (los de Verónica González) y los más peques encandilados como nunca había visto antes. Para los mayores unas buenas risas conseguidas con un humor sencillo y familiar. Buen dominio de la técnica clown y del teatro de figura es lo que se ve en el fondo. En definitiva, teatro del bueno. Recomendado a los que piensan que lo han visto todo».

Y es que Verónica González es una artista ecléctica capaz de atrapar al público tan pronto como 'pone un pie' en el escenario.

Gracias a la técnica del teatro con los pies, Verónica une sus grandes pasiones: el teatro, los títeres, la música, el lenguaje gestual y la comunicación espontánea con el público asistente. No es habitual ver actuar a una mujer sola, con tanta naturalidad y maestría, llenar la escena con bizarros personajes que nacen literalmente de su cuerpo: pies, manos, brazos, piernas, cabeza y sobre todo corazón al servicio de un arte único y divertido aplaudido por niños y adultos de todo el mundo.

Una propuesta, más que interesante que mañana, a las 17.30 en el Herri Antzokia hará las delicias de pequeños y mayores.

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