El primer equipo de baloncesto logra una victoria crucial ante el Valle de Egüés

DV ORDIZIA.

El primer equipo de basket, el Ordizia Basoa Banaketak, lograba la séptima victoria de la temporada ante el Valle de Egüés, en un encuentro lleno de tensión, por la transcendencia del mismo para ambos conjuntos.

Si en la previa comentábamos que el equipo no iba a poder contar con Kepa Iztueta y Andoni Gaztañaga, su recuperación fue más rápida de lo esperado y finalmente fueron de la partida, y lo que era una buena noticia encontraba su contrapunto en la lesión, de última hora, de otro jugador importante, Aitor Insausti, percance que le mantendrá apartado de las canchas una larga temporada, y que le impidió alinearse con el equipo.

Los dos conjuntos basaron su estrategia en la defensa. Duras ambas, con momentos de tensión, por los lógicos lances del encuentro, sin enfrentamientos fuera de los cauces normales entre jugadores, pero con momentos tensos, intensos y bien solventados por los jugadores urdiñas, que se están haciendo con los usos y estrategias de esta liga. El primer cuarto fue una muestra de lo que sería el devenir del encuentro durante toda la primera mitad.

Los visitantes comenzaron más acertados que los locales de cara a la canasta rival, aunque no marcaban diferencias insalvables. La preocupación venía más por el escaso acierto mostrado por los del txoko en estos primeros minutos ya que en el m.5, los del txoko no habían conseguido materializar canasta alguna, a pesar de haber obtenido buenas posiciones de lanzamiento, mientras que los navarros marcaban una diferencia de ocho puntos, 0 a 8.

Los urdiñas estaban trabajando bien en defensa, pero los navarros no eran menos en su zona. La sequía anotadora local no podía prolongarse demasiado, y en el siguiente minuto de juego consiguieron 7 puntos que les acercaban hasta los tres de diferencia, 7-10. Sin embargo, no conseguíamos coger el tono del partido y en los restantes cuatro minutos del primer cuarto, el Ordizia únicamente cosechó otros 3 puntos, que sabían a poco, pero que gracias a la buena defensa realizada mantenían a los visitantes a tiro, 10-15 a la conclusión del primer tramo.

En la reanudación los chicos de Mendiluze y Sarasola comenzaron anotando y metiendo más presión al rival. El juego bajo los tableros estaba siendo muy duro y las decisiones arbitrales equitativas. En uno de estos lances, el pivot rival fue sancionado con una personal en ataque y tras su airada respuesta hacia los señores colegiados, fue sancionado con otras dos técnicas que le auto descalificaron para seguir compitiendo en el encuentro.

Hay que decir que, a pesar de ello, los navarros no bajaron el nivel de concentración ni de competitividad. Había que seguir concentrados, disciplinados e ir a por el partido. Los urdiñas comenzaron a acertar más en sus lanzamientos, empataron a 19 a falta de 4:14 para el descanso, y como indicaban los números, su defensa estaba siendo asfixiante. Al descanso el resultado era de 25 a 26 para los foráneos, pero las tornas habían cambiado. Habíamos mejorado en ataque consiguiendo ahogar las acciones de los jugadores del Valle de Egüés.

Las cartas estaban todavía en el aire. A nada que mejorásemos en el acierto a canasta, y mantuviésemos la concentración defensiva, con el buen balance rotativo al que nos tienen acostumbrados los entrenadores locales, la cosa podía pintar bien.

Antes de cumplirse el primer minuto de juego de la reanudación los urdiñas se pusieron por delante, 28-26. Los siguientes tres minutos, hubo un tira y afloja en el luminoso, con diferencias mínimas para los locales, entre tres y un solo punto, incluso en el marcador se indicaron tablas, a 8 minutos para el final.

Pero el juego urdiña había cambiado, transmitía seguridad, jugando con fluidez, haciendo las cosas de un modo sencillo, pero eficaz. Obteniendo diferencias de 5 puntos a falta de 3:23 para finalizar el cuarto y ampliándola hasta los 13 puntos a la finalización del mismo, 51-38. Los ordiziarras habían conseguido romper la férrea defensa navarra, consiguiendo 26 puntos en este cuarto, que son los guarismos normales en los que se suelen mover nuestros chicos, mientras que la defensa estaba dando sus frutos, sin bajar la guardia en ningún momento, los visitantes habían anotados 13.

La última tanda de diez minutos pintaba bien para los intereses urdiñas. Estaban a punto de conseguir la séptima victoria, y lo que era tan importante ganar a un equipo que posiblemente al final de la temporada esté disputando junto con los ordiziarras una plaza para mantenerse en esta liga.

Los locales comenzaron marcando el tiempo del juego, comenzando a disfrutar del baloncesto y haciendo disfrutar a la marea urdiña que se desplazó para ver el partido hasta Majori. La mínima ventaja local se dio al principio del cuarto, a partir de aquí todo fue sumar, obteniendo una máxima ventaja de 21 puntos a falta de 5:55 para la bocina. El Ordizia supo gestionar esta ventaja para hacerse con el triunfo final; 72-56. Enhorabuena por la victoria y a por la octava, que el objetivo está más cerca.

Fútbol de cuadrillas

Resultados de esta segunda jornada: Samber 0-Rockus 12, Mokela 0-Tzulo 5 y Arkaitza 4-Gauss 8.

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