Primer disco de Xabier Crehuet

Xabier Crehuet, en una actuación en el bar Botanika, de Donostia. /
Xabier Crehuet, en una actuación en el bar Botanika, de Donostia.

El ordiziarra presenta hoy en D'elikatuz su 'opera prima', con ocho canciones

El Diario Vasco
EL DIARIO VASCO ORDIZIA.

Tras un recorrido natural por el mundo de la música, incentivado en casa, de nuevo tras haber crecido en Musika Eskola, Xabier Crehuet presenta hoy a las 19.30 en D'elikatuz su primer CD, que contiene canciones con una mezcla de pop, folk y country, la mayoría de cosecha propia.

Como en tantas otras ocasiones, Xabier Crehuet se incorporaba a Musika Eskola con 6-7 años, para bregarse con el solfeo y ejercitarse con la trompeta, si bien al cumplir 14 primaveras lograba hacer realidad el sueño de su vida, tocar la guitarra eléctrica, «que empecé a estudiar, en el propio centro con Andoni Arratibel. Un fenómeno» afirma.

«Ese mismo año, en navidades, me compré una guitarra acústica. La eléctrica se diría que te ayuda para ir depurando la técnica del principiante», indica.

Y ese gusanillo que siempre estuvo ahí, rozando ya los 20 tacos optó por liarse la manta a la cabeza y a plantearse en serio y por su cuenta, con la guitarra en bandolera, explorar el mundo de la música.

Xabier Crehuet reseña que tocaba las canciones míticas de Lenon y compañía, pop con toques de rock, folk, etc, y lo que son las cosas, llegados a este punto, las notas acústicas le reclamaban estar acompañadas de la voz. «Tantos años en la música y nunca había dado clases de canto. Pues nada, muy pegado a internet, se animó a ir dando pasos en el mundo melódico por su cuenta. Todo esto en los ratos libres porque primero cursó Magisterio, en inglés, en Donostia, y después un módulo de administración y finanzas (2 años) en el Goierrri.

De esta manera, insistiendo, puliendo detalles, hace cinco años, expone «me animé a grabar una canción versionada, concretamente 'The Script (Breakeven)' en el estudio de Arkaitz Carrasco y además editamos un vídeo-clip que a continuación colgué en Youtube. Fue sin duda mi primera presentación en público y me quedé sorprendido por la respuesta recibida. Lo que me animó no solo a seguir sino a atreverme a componer mis propias canciones».

«No es una cuestión sencilla. Primero necesitas cierta predisposición, un momento de inspiración, que a menudo me sobreviene cuando estoy de bajón. Y se diría que ese proceso creativo me sirve de terapia porque me reconforta y me anima. La clave está en estructurar la letra y la melodía, algo que me puede llevar una jornada. Ya tengo la idea general. A partir de ahí toca desarrollar».

Xabier Crehuet se considera un soñador. «En mis letras hablo de lo que yo necesito contar, de mis cosas cotidianas, de los sentimientos a flor de piel, por supuesto del amor, con esa envoltura de ensoñación».

Y en el 2016, al cantautor ordiziarra le llegó la oportunidad de estrenarse en directo. «Fue en el Gaztetxe, no olvida. Cantar ante el público que tienes enfrente fue toda una experiencia. Me pesó la responsabilidad. Creo que te sientes más seguro cuando el auditorio ya sabe a lo que viene».

Ese mismo año, Urko Ruiz de Apodaka le reclutaba para participar en el 'Ordiziarrock'. «Me sentí mejor. Me echaron un cable. Sin duda, otro paso adelante».

Y a renglón seguido de esta trayectoria, llegaba el 2018. «Contaba ya con una serie de canciones propias; letra y música, y era el momento del sí o sí. Es decir, de grabar mi primer CD y fue aquello 'de perdidos al río'. Y desde hace ya unas semanas está a la venta, en los lugares habituales que congregan en la localidad a la gente más joven: Amonane, Sugaar, Urdin, etc, y por supuesto en las plataformas digitales de música en internet, el disco que bajo el título 'Izaki primitiboak' acuña 8 canciones, siete de facturación propia y una versión de Katamalo.

Como recojo en la portada del CD, «se trata de una pequeña colección de historias, situaciones, y sentimientos, plasmados en canciones nacidas de momentos de mayor inspiración. Sin previo aviso, de manera directa, sin filtros, sin buscar la perfección de la canción sino la realidad de lo que se quiere contar. Casi primitivo».

Canciones que no tienen como objetivo, ni pretenden, como meta, responder a las expectativas del auditorio. Justo al contrario, «me gustaría que mis canciones fuesen del gusto del público». Y con un CD recién salido del 'horno' toca darle caña, moverme. «Me gustaría tocar en la sala Keler de Donostia» dice. De momento, hoy, a las 19.30 en D'elikatuz, de la mano de 'Ordiziarrock' cita con los ordiziarras.

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