Otegi Enea recobra la normalidad

Los vecinos de las barriadas afectadas no ocultan el enfado por lo sucedido.
/MARIN
Los vecinos de las barriadas afectadas no ocultan el enfado por lo sucedido. / MARIN

La nevada provocó que el entorno de esta barriada se quedara 36 horas sin electricidad

ORDIZIA.

Lo que podía haber sido una bonita estampa de cierre navideño; una nevada como hacía años que no caía a pie de asfalto, se convirtió en una pesadilla para los vecinos de Otegi Enea, Majori, Calderería y paseo Gernikako Arbola, que se quedaban día y medio sin suministro eléctrico, lo que ha generado un monumental cabreo en las barriadas afectadas.

Sin aviso previo y por lo tanto desprevenidos ante lo que se avecinaba el aguanieve que se dejó sentir al mediodía del sábado, festividad de Reyes, pronto dio paso a copos de buen tamaño, que no cesaron y que cuajaron a pie de calle hasta alcanzar un respetable manto. Para las 16.30, el acceso rodado al polideportivo Majori, donde dos horas más tarde estaba programada la celebración de la reedición, en buena manera, de la final del campeonato de bertsolaris, resultaba impracticable. Además muy poco después, toda esta zona, incluida Altamira, se quedaba sin suministro eléctrico, lo que definitivamente conllevaba la suspensión del festival. Fluido que a última hora de la tarde recuperaba Altamira y el polideportivo pero no el resto de las zonas mencionadas. En buena parte del municipio se sucedieron breves cortes.

En el depósito-central de la calle Egutera Bidea, la jornada registraba 45 litros de precipitación por metro cuadrado, en forma de nieve. Temperatura máxima 2 grados, mínima 0, y 22 cm de espesor de nieve en la propia estación meteorológica. Nevada que tuvo especial incidencia en la comarca del Goierri.

Semejante cantidad de nieve acumulada, en circunstancias en las que la circulación rodada queda reducida al mínimo o resulta inexistente, permitía oír con claridad el crujir de ramas y árboles al caer al suelo.

Por supuesto la situación reclama echar la vista atrás en busca de la última nevada de similares características que la hemeroteca recoge tuvo lugar el 2 de diciembre del 2012.

A nivel local fueron los voluntarios de Protección Civil los que apechugaron con la situación durante el fin de semana. En primer lugar retirando ramas incluso árboles, de la propia carretera, y a continuación facilitando el acceso rodado y seguidamente el peatonal.

Lo que en el entorno de Otegi Enea, la falta de suministro eléctrico, iba a ser un problema con solución en breve plazo no encontró más que una sucesión de prórrogas respecto a la prometida o anunciada hora de subsanación del problema lo que generó auténtica frustración.

Todos los partidos a disputar en el estadio de Altamira quedaron suspendidos, al igual que los entrenamientos previstos para ayer.

El Instituto Oianguren, a la vista de que no estaba en condiciones de asegurar los servicios de agua, luz, ni calefacción, etc, suspendía la vuelta a las aulas prevista para ayer.

Iberdrola recurría a un grupo electrógeno, que amplió a un segundo para solventar el problema. Los últimos vecinos en volver a disponer de suministro eléctrico lo hacían, con alguna ida y venida, sobre las 12 de la noche del domingo.

En la Frutería Ortega, la tienda del barrio de toda la vida, ayer, el comentario no era otro. En un modo de vida, condicionado totalmente por la energía eléctrica, enfado a la enésima a un lado, cada uno contaba su vivencia. Quien fue al trastero en busca de aquella estufa de gas para hacer frente al frío, sobre todo de la noche, la encontró pero no tenía bombona. Lo mismo le pasó al que consiguió que apareciera el campingas. En el número 2 de Pelota Vasca el ascensor dejó de funcionar. La propia Mari Ortega reconocía que su preocupación inicial por el género guardado en la cámara frigorífica de la frutería pasó a convertirse en obsesión con el paso de las horas. Pocos reconocían haberse enterado del aviso ofrecido por el Ayuntamiento a través de facebook para poner a su disposición las instalaciones de Majori, así como un tentempié. Quienes mejor se lo tomaron pensaron que dado que en casa había poco que hacer, dónde mejor se estaba era en los bares del barrio, que provistos de velas y lámparas no cerraron sus puertas. Al mal tiempo buena cara, fenomenal ambiente, y entre los más castizos no falta quien propone que en adelante habrá que celebrar 'el día sin luz'.

A media mañana de ayer el Ayuntamiento hacía pública una nota en la que informaba a las personas que se han visto afectadas que pueden presentar la correspondiente reclamación en la oficina que tiene Iberdrola en Electrodomésticos Suquia o llamar al teléfono de atención al cliente 900171171. En ambos casos deberán proporcionar el número de contrato que aparece en las facturas, así como la lista de los daños sufridos. A su vez recomienda revisar los seguros de vivienda, ya que habitualmente prevén compensaciones para daños ocasionados por inclemencias climatológicas.

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