El Muñoz, nuevo espacio artístico

El ordiziarra Manuel Salgado, ante varias de las obras de esta primera e inaugural muestra colectiva.
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El ordiziarra Manuel Salgado, ante varias de las obras de esta primera e inaugural muestra colectiva.

El bar de Otegi Enea pasa a asumir la condición de sala de exposiciones

DV ORDIZIA.

En días de cambios, a nivel social, muy drásticos y en poco tiempo, Otegi Enea se muestra como un barrio que insiste en mantenerse vivo, vitalidad que evidentemente surge de un vecindario con inquietudes. En este contexto, Manuel Salgado, Manolo para los amigos, escultor en madera, por herencia y por convicción, sin mayor aspiración que dejar fluir esa propensión interior, se proponía reeditar en esta barriada un espacio en el que brindar, a todas aquellas personas que tienen algo que decir en el ámbito de la plástica, un espacio de encuentro.

Desde hace años, el amigo Manolo cultiva su inquietud artística en el taller de Patxi Morales. Punto de encuentro de acicate de la sensibilidad artística y promoción del dominio de la técnica en el que ha coincidido con personas que llevan dos décadas en el empeño y que, apunta «es una pena que no den a conocer, públicamente, el fruto de un trabajo que no desmerece en absoluto».

Compartiendo, en buena medida, la opinión de que una obra artística, no lo es del todo hasta que no se presenta ante el gran público, «comenté, reseña, con Patxi Morales, que además de profesor es el alma máter de todas las exposiciones que tienen lugar en la sociedad Altarte de Altamira, su parecer, y con los compañeros del taller de artes plásticas, si estarían dispuestos a participar en exposiciones para las que quería, el barrio pudiera ofrecer un espacio estable».

Manolo Salgado recogía una respuesta, que concentraba cierto miedo escénico, pero en cualquier caso afirmativa. «Podía haber sido en cualquiera de los locales que están disponibles o vacíos en el barrio pero mi planteamiento encontró receptividad en el bar Muñoz y dicho y hecho».

Ya este año, aprovechando las fiestas de San Juan en la barriada, la agenda festiva incluyó una exposición en el propio bar Muñoz y tuvo buena aceptación.

«Anteriormente hicimos algo informal, es decir, había un sustrato. Así las cosas, se trataba de darle a la propuesta carácter permanente, invitación a la que accedían los titulares del establecimiento», apunta.

Como en tantas circunstancias similares, de salida, la idea no es otra que brindar como soporte todo lo que puede albergar la pared del bar (9 metros de largo), si bien sus titulares no tienen ningún problema en que semejante labor cumplan las paredes del restaurante.

«Pintura, fotografía, fundamentalmente, pero incluso trabajos en tres dimensiones de pequeño formato; bastones, argizaiolas, etc. Colecciones que permanecerán expuestas un mes. En consecuencia, el bar Muñoz, como nuevo espacio artístico, ha echado a andar con una muestra colectiva en la que concurren, durante este mes de noviembre, Javier Ibáñez 'Albisu' (pastel y carboncillo), Arantxi Herrador, Marisabel Garmendia y Nagore Tamames (plumilla). «Es una manera de empezar, queremos colocar rieles para que las obras cuelguen como corresponde e incluso poner un punto de luz».

«Pretendemos que sea un espacio abierto, por lo que quien quiera exponer no tiene más que llamarme (telf. 690099382)» concluye.

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