Homenaje de la Carrera a Sebastián Elorza y Javier Otaola

ORDIZIA.

El próximo día 25, la Prueba Villafranca va a dedicar un sencillo homenaje a Sebastián Elorza vencedor el año 1962 y al que no se le pudo hacer al cumplir los 50 años de su triunfo y a Javier Otaola ganador en 1967.

Cuentan las crónicas que haciendo caso omiso de los ases, Sebastián Elorza se destacó bajando Bidania y consiguió triunfar en la prueba de Villafranca. La carrera fue una sucesión de batallas planteadas por todas las figuras nacionales. Luis Otaño el gran animador de la prueba, consiguió el segundo puesto.

Casi desde el primer kilómetro se formó la primera punta de lanza: José Herrero Berrendero, Carlos Echeverría, Emilio Cruz, Antonio Mendiburu, René Marigil, José Pérez Francés y Rogelio Hernandez. Se llegó hasta Ataun, después de trazar una tupida red de pasadas por Villafranca, Beasain y los cruces de Ibares y Yurre. El pelotón se rompió de nuevo. En cabeza José Urrestarazu, Antonio Mendiburu, Antón Barrutia, René Marigil, Antonio Bertrán, Pedro Guenechea, José Antonio Momeñe, Antonio Gómez del Moral, Pérez Francés, Carlos Marotías, etc. Mientras tanto se habían producido muchos pinchazos y por lo tanto otros tantos abandonos.

Llegaron al cruce de Yurre y el pelotón, en la amplia recta de la carretera, era una auténtica serpiente multicolor. Se pasó una vez más por Villafranca y Fernando Manzaneque con ese impulso destroza-pelotones tan característico en él, se marchó limpiamente llevando a su rueda a Angel Ascasibar, pero pronto tuvo un grupo de francotiradores a su espalda. Tras otro periplo por el interior de Villafranca y Beasain volvieron al cruce de Yurre y aquí escaparon Barrutia y Francisco Suñé. La ventaja aumentó y la subida a Bidania estaba cerca. Al poco fue alcanzado Suñé. El pequeño paquete de Patxi Gabica absorbió a Barrutia, mientras Antonio Karmany se integró en ellos de forma definitiva.

La cuesta de Bidania todavía no había terminado. En cabeza, el grupo de Barrutia, Karmany, Gabica, Antonio Suárez, Sebastián Elorza y Antonio Jiménez Quilez. En el descenso, el morrosko azcoitiano Sebastián Elorza, perdiendo el respeto, se lanzó rampas abajo y se perdió de vista. Luis Otaño bajaba como un bólido y se lanzó a la aventura una vez rebasó al grupo anterior. A su rueda se unieron Gabica, Emilio Cruz y Valentín Uriona.

Quedaba Mandubia. Elorza lo subió con facilidad. En la bajada. Otaño se destacó de todos y fue a la caza de Elorza. Por la amplia recta desde el cruce de Yurre hasta el paso superior que conduce a Villafranca, y por lo tanto a la meta, el pugilato fue impresionante. Se acortó la ventaja entre el azcoitiano y el renteriano, pero no lo suficiente. Total, que Sebastián Elorza entró victorioso en la meta, repleta de un público entusiasta.

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