Un detalle artesano por Navidad

Koki Hernández en su improvisado taller-tienda de cerámica, en Barrena a pie de calle./MARIN
Koki Hernández en su improvisado taller-tienda de cerámica, en Barrena a pie de calle. / MARIN

Koki Hernández vuelve un año más con su taller-tienda de cerámica a Barrena

ORDIZIA.

Si algo no se le puede negar a Koki Hernández es tenacidad, y coherencia, en el día a día, con la reivindicación y canto que permanentemente hace de la artesanía, de su esencia, de los valores que transmite, y de la manifestación cultural, convertida en proyecto personal, y en filosofía de vida, que, en su caso, representa el arte manufacturero.

Ceramista, desde hace prácticamente tres décadas, arte de crear con las manos que arranca por un interés que demuestra desde bien niña, y que ya en su juventud aprendió junto a la ceramista y escultora tolosarra Arantza Munita. Desde entonces, Koki Hernández describe una amplia trayectoria, marcada por su interés por innovar, por descubrir, sin perder en ningún momento la esencia artesana.

Habitual en las ferias del sector en nuestro entorno; Artisaualdia, etc, hace ya más de 10 años que las circunstancias quisieron que el Ayuntamiento le diera la oportunidad de instalar, llegadas estas fechas su 'merkatu txikia' justo en el local adjunto a la entrada principal del palacio Barrena, en la que, precisamente, la Casa de Cultura tiene habilitado su taller de cerámica. Reencuentro al que el paso de los días le ha convertido en una actividad ya clásica de la agenda navideña.

Hacer de la artesanía un modo de vida, la experiencia demuestra que no resulte una tarea sencilla. Actitud positiva ante la adversidad, Koki Hernández ha dicho adiós a un año, que en lo tocante a lo que ha dado de sí su taller se muestra conforme, si bien reconoce que la anunciada recuperación económica no ha tenido un reflejo directo en el arte manufacturero y aunque por estas tierras las cosas van un poco mejor, amiga de salir, de conocer otras plazas y horizontes, en otras comunidades autónomas lo difícil de la situación está dando lugar, apunta, a que, en ocasiones, se esté perdiendo la esencia. «A mi, por ejemplo, me sigue sin encajar la venta 'on line', quiero decir que es algo a lo que me niego porque no entiendo la venta, o aunque no se dé, sin esa relación y trato directo, en la calle, aunque pase frío».

«Para mí, añade, ha sido un año positivo. Conocí a unos artesanos canarios, lo que me ha servido para afrontar proyectos, ideas diferentes, nuevos materiales, experimentar. Es bueno cambiar, avanzar. Estoy trabajando otros barros, porcelanas, esmaltes, colores. Y sin dejar, como temas, ese mundo en torno a duendes y brujitas, mis piezas se centran ahora en la luna y el sol, principalmente, figuras envueltas en colores más claros y siempre impregnadas de ese toque mágico».

«Cuando preparo el 'merkatu txiki' siempre pienso en el público. Cuando toca afrontar una exposición es diferente. Tengo a la vuelta de la esquina una en Tabakalera y otra en la Farándula (Donostia)».

«Y un año más estoy muy satisfecha. Estoy teniendo en Barrena muy buena respuesta. Han venido muchos niños. Como ya se lo saben, se acercan porque les atraen los personajes fantásticos y mitológicos. Agradecidísima al Ayuntamiento porque me brinda esta posibilidad de estar a pie de calle, porque en el contacto directo es cuando puedes conversar, transmitir todos los valores que encierran la artesanía; la creatividad con las manos, la constancia, la paciencia, por qué lo haces, la satisfacción personal, etc».

Una relación y trato directo que no tengo la menor duda ha servido para ir demostrando esa idea preconcebida de que la artesanía es cara no es cierta.

Como siempre, la puerta está abierta, de par en par, para todo aquel que quiera entrar y visitar la pequeña exposición, sin el menor compromiso. Además, un artesano siempre agradece una visita.

Y en este contexto, el 'merkatu txikia' vuelve a reunir piezas pequeñas, por supuesto de cerámica, de entre 10 a 30 euros, que son las que a modo de detalle o regalo, fundamentalmente decorativo, tienen salida, así como artículos relacionados con las velas y demás lumbres.

Hasta la Cabalgata

Olentzero no se ha olvidado de poner en los zapatos un detalle artesano. Ahora toca que lo hagan sus majestades de oriente. «Hoy miércoles, primera feria del año, estaré todo el día, y mañana jueves y el viernes, día de la Cabalgata, únicamente por la tarde», concluye.

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