La Cofradía llama hoy a capítulo

Cofrades de honor de la pasada edición, entre los que se encontraba el lehendakari Iñigo Urkullu. / MARIN

Los defensores del queso Idiazabal celebran hoy su gran fiesta anual

DVORDIZIA.

El año pasado la Cofradía del Queso Idiazabal de Ordizia rompía una tradición de casi tres décadas y adelantaba su fiesta anual; el Capítulo, hasta entonces fijo en la agenda del primer domingo de julio, al sábado, al entender que de esta manera facilitaba la presencia de las entidades hermanas que llegan de los más lejanos lugares. La experiencia funcionó y el cambio recibía los mejores parabienes.

De esta manera, hoy, primer sábado de julio, la entidad paladín del queso Idiazabal asiste a una jornada muy especial, que eso sí conserva su esencia y el esquema habitual. Un día, sin duda importante, celebrado entre legaciones amigas, en el que dará la bienvenida a los nuevos cofrades de número, es decir a aquellas personas que se suman, voluntariamente, a arrimar el hombro, en este caso a Arantxa Fernández, concejal en el Consistorio ordiziarra. Y nombrará a los de honor, distinción que otorga, bien a título individual o colectivo, como reconocimiento a toda una trayectoria; a favor del derivado lácteo, en defensa del sector, o bien, en pro del municipio.

Para ser un día festivo, la agenda se pone en marcha pronto ya que a las 10.30 de la mañana, en D´elikatuz con la recepción a las cofradías participantes, y consiguiente 'hamarretako'. A las 11.30, concierto de bienvenida a cargo de la coral Santa Ana, y a las 12 del mediodía, precedidas por txistularis y dantzaris, desfile de todas las cofradías e invitados por el casco histórico y fotografía conmemorativa, en la Plaza Mayor.

Media hora más tarde, en el salón de plenos del Ayuntamiento, ceremonia capitular, que comenzará con el saludo del alcalde y proseguirá con el nombramiento de los cofrades de número y de honor, máxima distinción que, en esta ocasión recae en José Ramón Martínez de Elejalde (Quesos Aguiñiga, Ayala).

De tradición familiar en la elaboración de queso, que ya en la década de los 40 de la pasada centuria vendían en Bilbao, en el año 2000 se inicia una nueva etapa en el caserío Larrabe, dejando atrás la producción de leche de vaca para centrarse en la mejora genética del rebaño ovino y en la elaboración de queso Idiazabal. En aquellos inicios fue fundamental la escuela de pastores de Gomiztegi, donde Lourdes y Ramón se formaron con el fin de mejorar la gestión del rebaño y la quesería, ya que junto a Jose Luís (hermano de Lourdes y uno de los últimos pastores de la Sierra Salvada), pretendían llevar la actividad de manera profesionalizada.

Patxi Atienza representa la tercera generación familiar como vendedor en la feria de Ordizia, tras su amona, Felipa Iza y su madre, Joxepa Usabiaga (caserío Ori, Itxaso). Sus tíos, Miguel y Pedro Usabiaga, pastores a lo largo de tres décadas, ganaron en el concurso de queso de Ordizia en 1977. En 1984, Patxi, junto a su mujer Raquely, recogieron el relevo del negocio familiar a sus padres Agustín y Joxepa.

En el año en el que la sociedad Itxaropena festeja su 75 aniversario, la entidad ordiziarra, que no necesita mayor presentación, recibe este reconocimiento.

La Academia Vasca de Gastronomía (en sus bodas de plata), fundada en Donostia el 13 de marzo de 1992, con el ánimo de impulsar todo lo que tenga que ver con el mundo de la culinaria; productos, recetas, técnicas de elaboración, chefs, etc. Desde 1994 entrega los correspondientes premios.

Completa el apartado de reconocimientos, Nekane Balluerka, ordiziarra, rectora de la UPV, de la que Ordizia se siente muy orgullosa.

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