El cañón Maribaratza, un símbolo

En el escudo de la fachada del Consistorio pervive la pieza de artillería. /
En el escudo de la fachada del Consistorio pervive la pieza de artillería.

Los historiadores Nerea Iraola y David Cano hablan mañana sobre este emblema ordiziarra

ORDIZIA.

La agenda de los actos conmemorativos del 750 aniversario de la villa se presenta tan intensa como interesante esta semana ya que desde mañana jueves, hasta el domingo, la localidad conmemorará el asedio, que por parte de las tropas carlistas sufrió en 1835.

De entrada, Nerea Iraola y David Cano, jóvenes historiadores que están llevando a cabo una magnífica labor, ofrecen mañana jueves a las 19.00 horas en el salón de actos de Barrena una charla sobre el cañón Maribaratza, emblema ordiziarra, convertido hoy en, diríamos leyenda urbana, porque el único que ha mantenido viva la referencia histórica ha sido el recientemente desaparecido sacerdote y director de la Catequesis, Javier Ormazabal; Don Javier, quien en la tamborrada infantil siempre tuvo a gala mantener vivo el legado histórico de la pieza de artillería.

Valga apuntar que en una conmemoración como la que nos ocupa no estaría de menos retomar el debate sobre los signos distintivos y heráldicos de Ordizia, que a finales de la década de los años 80 de la pasada centuria el Ayuntamiento revisó (modificó) para dejarlos en un sello, de decisión política y escaso valor histórico, empezando por el primer color que alude y representa al municipio que no es el azul, sino el rojo; gules en heráldica.

Pues bien, a este respecto, Nerea Iraola y David Cano exponen que en la actualidad, muchos de los escudos que representan a villas y ciudades han perdido parte o el total de su significado que tenían antaño, y muchos se han visto reducidos a simples logotipos. Ordizia no ha sido una excepción y como ha ocurrido en muchos otros lugares de nuestra geografía, su escudo y los elementos de los que se componía se han visto alterados.

«Un escudo no solo reflejaba el prestigio o la identidad del que lo poseía, también era una razón de orgullo», afirman. Por lo tanto, no es casual que esta clase de elementos se encontraran en los lugares como, puertas de acceso (muralla), iglesias, fachadas de ayuntamientos o edificios públicos.

En el caso de nuestra villa, sin ninguna duda, el elemento que desde al menos el siglo XVIII destacó y formó parte del escudo concejil fue el cañón 'Maribaraça'. Aunque su origen sigue siendo desconocido, 'ganado por los naturales de esta Villa en una victoria que consiguieron en tiempos antiguos' (1799), jugó un papel de gran relevancia en los festejos de la villa, siendo el orgullo de los ordiziarras y el gran protagonista con sus salvas.

Custodiado en el ayuntamiento con gran celo por parte de las autoridades de la época, sus citas son frecuentes en los libros de acuerdos municipales de la época, especialmente en los del siglo XVIII.

Su último servicio a Villafranca lo ofreció en el sitio carlista de 1835 donde fue protagonista y pieza clave para la resistencia liberal ordiziarra. La pérdida del cañón 'Maribaraça' no supuso el fin del vínculo que existía entre la villa y nuestro protagonista, ya que el ayuntamiento siguió manteniéndolo en su escudo como elemento de recuerdo hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX.

«Su nexo con la historia de Ordizia era tal, que aun en el siglo XX (1930), el Ayuntamiento acordó dedicarle una calle en su memoria»,

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos