La avispa asiática afronta una segunda etapa de gran actividad

Voluntarios de Protección Civil intentan desde una plataforma elevadora retirar el lunes una colmena de un abeto del cementerio.

El año 2013 fue el primero del que hay constancia de la presencia de la avispa asiática en zonas urbanas de la localidad

DV ORDIZIA.

El año pasado, el comienzo del mes de agosto, lejos de seguir en la estela de constatar, como venía ocurriendo desde el 2013, una mayor actividad de la avispa asiática, ésta se mostró remolona en este sentido. Una circunstancia que resultó llamativa y si por momentos alguien pensó que la especie invasora se batía en retirada, pronto comprendió que se trataba más de un deseo que de un hecho real, porque pocos días después quedó claro que el ciclo de la naturaleza, únicamente se había retrasado.

Si el año 2013 fue el primero del que hay constancia de la presencia de la avispa asiática (vespa velutina), en zonas urbanas de la localidad, ejercicio y ámbito del que los miembros de Protección Civil retiraron media docena de nidos, en el curso siguiente esa cifra se duplicó, hasta superar la docena de intervenciones, cifra que desde entonces únicamente ha descrito una dinámica creciente.

En este contexto, el inicio de agosto del pasado año constataba una menor actividad en lo que a la retirada de nidos de avispa asiática se refiere. Los voluntarios de Protección reseñaban que habían estrenado la temporada el 2 de junio pero que hasta los primeros días de agosto solamente, habían retirado 4 nidos o colmenas. Falsa sensación porque el cierre del verano corroboraba otro año récord.

Llega otro mes de agosto y se incrementa la presencia de la avispa asiática en zonas urbanas de la localidad. Una especie invasora, que, valga recordar incluye en su dieta como exquisitez y manjar a la abeja común (a la que dobla en tamaño), con lo que ello significa de afección al ecosistema, dado su papel clave en la polinización. Ni qué decir de la ruina que representa para los apicultores.

Y en su ciclo biológico, tras haber hibernado durante los meses más fríos del invierno, llegaba un nuevo despertar en el que las reinas, de marzo a mayo, periodo que se puede adelantar o atrasar, en función de las condiciones meteorológicas, inician la construcción de un nido, a menudo en balcones y aleros, en el que llevan a cabo la primera puesta de huevos. Proceso de crecimiento y expansión de la colonia, que, ahora en agosto reclama mudar para construir colmenas de mucho mayor tamaño que prefiere instalar en chopos, fresnos, acacias, árboles de hoja caduca. Muy importante, preferentemente situados a la orilla de los ríos.

En este 2017, los voluntarios de Protección Civil en su sensacional labor, por callada poco valorada, se las veían por primera vez con la avispa asiática el pasado 20 de abril, fecha a partir de la cual han eliminado, en zona urbana, hasta el momento cuatro avisperos. Tarea en la que no ha faltado, curiosamente, la retirada de avispas y abejas autóctonas, que al asentarse en un entorno urbano suponían un riesgo para la población.

Segunda fase y etapa de verdadero crecimiento y expansión de la colmena. Asentamientos que a la vista de la experiencia constatada en estos cuatro últimos años, describen una ubicación preferente en un círculo que, teniendo como punto central el parque de Oreja, engloba el cementerio, la calle Arramendi, el parque Barrena y la zona del Buztuntza más próxima al río Oria. Precisamente el pasado 1 de agosto los voluntarios afrontaron la retirada de una colmena localizada en uno de los plataneros del parque de Oreja, tarea de la que desistían porque el material con el que cuentan resultaba insuficiente para llegar a la altura requerida. Otro tanto de lo mismo ocurría este lunes, al intentarlo con un nido asentado en uno de los abetos de la parte alta del cementerio.

Evidentemente días de actividad en la colmena. Ante la aparición de un nido, el primer consejo no es otro que ni acercarse y mucho menos tocar, porque la avispa, lógicamente, tiende a defenderse. Hay que ponerlo en conocimiento, de manera inmediata, de la Policía Municipal (telf. 943.805616).

Farmacia de guardia

Hoy miércoles le corresponde atender al servicio de día a Cuesta, de Beasain. El turno de noche corre a cargo de Atorrasagasti, de Ordizia.

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