Asier Mendizabal reescribe a Oteiza

Asier Mendizabal, junto a una de sus obras de la colección 'Makotu-Incurvar'. / MUSEO OTEIZA
Asier Mendizabal, junto a una de sus obras de la colección 'Makotu-Incurvar'. / MUSEO OTEIZA

El artista ordiziarra presenta en el museo de Alzuza su colección 'Makotu-Incurvar'

DV ORDIZIA.

Qué lejos queda aquel año 2002, en el que Asier Mendizabal (Ordizia 1973), ligado, en aquel momento, como artista, al vídeo de vanguardia, se dio a conocer ante el gran público, precisamente junto a su amigo y compañero de faenas artísticas Iñaki Garmendia, con su propuesta 'Goierri Konpeti', que ofrecieron, entre otros escenarios, en el Herri Antzokia. Trabajo que llamó la atención de la crítica especializada. Desde entonces, además los dos, describen una trayectoria artística tan excelente como reconocida.

Asier Mendizabal es noticia, estos días por partida doble. Por un lado, porque hace muy pocas fechas lograba el primer premio en la segunda edición de la bienal de la escultura monumental, ArtWeekend, con su obra 'Crudo zarzo'.

Un evento en torno al arte y el vino, promovido por la Fundación Otazu, de la que es titular la empresa navarra, Bodegas Otazu, convocada dentro del programa internacional de ARCO. Entrega de premios que contó con la presencia de numerosos invitados internacionales, entre los que se encontraban artistas, galeristas y coleccionistas.

Por otro, porque acaba de presentar y ofrece (hasta el 3 de junio) en el Museo Oteiza la muestra que ha titulado 'Makotu-Incurvar'. Una exposición en la que reúne obras realizadas en estos últimos años, un conjunto de obras que proponen una aproximación crítica al legado de Jorge Oteiza, así como Makotu-Incurvar, proyecto que da título a esta muestra y que responde a la invitación del Museo Oteiza para intervenir en sus espacios y realizar el proyecto específico que se muestra ahora en el centro de Alzuza.

Mendizabal ha focalizado su trabajo artístico en torno a los mecanismos de representación de lo simbólico, en especial, en referencia a la formalización de lo político a través de lo artístico y el modo en el que el arte ahonda en los procesos que conforman el dispositivo de la representación y la producción de imaginarios colectivos. En ese sentido, varios de sus proyectos han revisado a Oteiza como paradigma de la dificultad lógica insuperable de la modernidad.

La exposición muestra proyectos como 'Bentahandi' que parte de la reflexión formal en torno al 'Par móvil' de Oteiza y su resignificación como estela funeraria, que se mostró en la Bienal de Venecia del 2011, así como 'Una carta llega a su destino' derivado de la carta de protesta dirigida al jurado del concurso internacional para la creación del Monumento al prisionero político desconocido, en el que participó Oteiza y que se presentó en el espacio Raven Row de Londres.

El recorrido continúa con la referencia a 'Agoramaquia', proyecto realizado para la Bienal de Sao Paulo de 2014 y que toma como punto de partida el monumento 'Homenaje a César Vallejo' que Oteiza realizó en Lima, en 1961 y concluye con Incurvar. En esta ocasión, Mendizabal centra su atención en los materiales sobrantes de las obras realizadas por Oteiza, fragmentos de piezas y recortes, en esencia escultóricos, pero que permanecen como testimonios de lo residual e incompleto, aparentemente condenados a no encarnar el potencial simbólico propio de la obra de arte.

Y en días vacacionales como éstos, buena ocasión para visitar Alzuza, museo, en el que el próximo día 15, Aitziber Urtasun, responsable del departamento de Didáctica, ofrecerá una visita guiada. Actividad que el 2 de junio, correrá a cargo del propio Asier Mendizabal. De la misma manera, tomando como punto de partida el concepto de fragmento presente en la obra de Mendizabal, el museo ofrece, la próxima semana, de martes a viernes, de 10.00 a 13.00 talleres infantiles.

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