Asedio, asalto y capitulación

El grupo de pífanos y tambores de Anaka (Irun) posa junto al alcalde de Ordizia, J. Miguel Santamaría. / MARIN
El grupo de pífanos y tambores de Anaka (Irun) posa junto al alcalde de Ordizia, J. Miguel Santamaría. / MARIN

ORDIZIA.

Fin de semana que va a poner el cierre a cuatro días muy intensos e interesantes en torno a ese capítulo histórico que vivió la localidad con el asedio carlista de 1835, circunstancia y conmemoración inscrita en los actos con los que celebrar el 750 aniversario de la villa, que ha servido a los historiadores, no sólo para desempolvar viejos legajos sino para revisar el archivo en busca de nuevas aportaciones.

Tras las dos conferencias de esta semana que han servido para tener una visión cronológica de los acontecimientos, la agenda anuncia para mañana domingo a las 11.00 en Délikatuz, la que van a impartir los historiadores Nerea Iraola y David Cano, acompañada de una visita guiada en la que ofrecer numerosas curiosidades e incluso ver y contemplar vestigios de aquellos 10 días que sin duda no fueron fáciles.

Tras la exposición de relato queda claro que Ordizia supuso una tachuela en punta para el general Zumalakarregi porque tras su paseo militar desde tierra Estella y hacer salir por piernas a las tropas de Espartero que venía a socorrer a la localidad y que les superaban en número de 7 a 1, la afrenta de los ordiziarras tuvo que representar más que una cuestión de orgullo.

Entre tantas circunstancias de aquellos días, en las que incidirán mañana Nerea Iraola y David Cano, cabe saber si la población de Villafranca fue consciente de que tras el fracaso del primer asalto el general carlista en la segunda intentona estaba decidido a pasar a la población a cuchillo.

Recoge el cronista del asedio, y oficial de caballería C.F. Henningsen que tras el fracaso del asalto llevado a cabo en la madrugada del 1 de junio, el general quiso solventar el fiasco degradando a los oficiales y sargentos de las compañías (Guipúzcoa) que tomaron parte en la acometida al tiempo que ordenó echar a suertes a la hora de fusilar a un hombre de cada 10 por cobardía.

Para el día siguiente (2 de junio) se preparaba un nuevo asalto. A no ser que la plaza se entregue, escribe Henningsen, «se hacían preparativos para asaltarla y que toda alma viviente fuera pasada por la espada».

Una contienda, recuerdan Iraola y Cano, que puso frente a frente a dos piezas de artillería míticas, el cañón Maribaratza y el 'abuelo'. A una defensa ordiziarra que se quedó sin balas, etc, etc.

Interesante, sin duda, las condiciones en las que se firmó la capitulación y en manos de qué autoridad quedó la villa. De todo ello hablará Iraola y Cano.

Por lo que a la recreación de aquel episodio respecta. El programa anuncia para hoy, a partir de las 10.00 llegada de las tropas, formación e instrucción de las unidades. A las 11.00 en el parque Barrena, montaje del campamento carlista. A las 13.00 desfile por el caso histórico con la banda Beti Argi. A las 14.30 comida en el frontón. A las 17.00 reunión de los oficiales en el campamento. A las 18.00, asedio, bombardeo, primer asalto y noticias de que se acerca el general liberal Espartero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos