Diario Vasco

Los cuidados paliativos, a debate

Ana Tordable, enfermera del Servicio Madrileño de Salud, a la entrada del domicilio de un paciente.
Ana Tordable, enfermera del Servicio Madrileño de Salud, a la entrada del domicilio de un paciente.
  • Ana Tordable ofrece mañana en Barrena la charla 'Cuidar la vida; un arte hasta el final'

La agenda de actividades del centro social Zuhaizti anuncia para mañana a las 19.00 en el salón de actos de Barrena, la charla que, patrocinada por Irizar S. Coop, ofrecerá bajo el título 'Cuidar la vida; un arte hasta el final' Ana Tordable, enfermera, profesión que viene ejerciendo desde hace tres décadas, en concreto, los últimos 17 años centrados en los cuidados paliativos, enrolada en un equipo de atención domiciliaria del Servicio Madrileño de Salud. Amplísima experiencia vital, y vivencia humanista de los últimos días de vida, que le ha llevado a participar, como docente, en numerosos cursos, comunicaciones, ponencias en congresos nacionales e internacionales y es autora de numerosos artículos publicados en revistas relacionados con los cuidados al final de la vida, lo que le convierte en una autoridad en la materia.

Explica Ana Tordable, que el título de la conferencia es el mismo que el lema de las Jornadas Nacionales de Enfermería, que se celebrarán, este año, los próximos días 9 y 10 de marzo en Madrid. Jornadas, en las que dicho sea de paso, ostenta la presidencia del comité organizador.

En Ordizia, localidad a la que llega por una circunstancia humanista de la vida, de la que quizá quiera esbozar un retazo, «pretendo -afirma- que surja un espacio para la reflexión de un tema tabú en la sociedad de hoy; el sufrimiento, la enfermedad y la muerte. Daré una visión profesional y del aprendizaje que ha supuesto a nivel personal estar al lado de tantos pacientes y sus familias en el proceso de final de vida».

Paciente, cuidador y familia

Dar visibilidad a los cuidados paliativos será otro de los objetivos, de la charla. «Cuando no se puede curar la enfermedad, siempre podremos cuidar, buscando la mejor calidad de vida, al paciente no sólo desde una perspectiva biológica, controlando síntomas, también desde las emociones, y desde el apartado psicológico, espiritual y social, dado que este tipo de cuidados tienen en cuenta a la persona, desde una perspectiva integral, así como al cuidador y a la familia», expone.

La muerte existe, es una realidad. ¿Por qué no hablar de ello si provoca reacciones, sentimientos difíciles, y tanto sufrimiento? ¿Por qué no exponerlos para conocerlos e intentar afrontarlos de una manera más cercana y humana?

Integrar la muerte como parte de la vida, será esencial para entender que muchos pacientes expresan su deseo de ir a casa cuando son informados de que no hay tratamiento curativo. «Una prolongación de la estancia hospitalaria cuando la finalidad no es curar sino paliar, genera agotamiento en el paciente y en la familia» enfatiza.

Es cierto que la familia muchas veces se siente desprotegida, sin capacidad para afrontar la muerte en casa, por miedo a no saber reaccionar o ser incapaz de satisfacer todas las necesidades que puedan surgir al paciente en el domicilio. El desgaste del principal cuidador es necesario tenerlo en cuenta para evitar un deterioro físico y psicológico que pueda producir en él un sufrimiento añadido, enfermedad o claudicación en los cuidados.

Para que lo anteriormente expuesto no se produzca, es necesario la coordinación entre los niveles asistenciales, pero no como un dicho repetitivo y hasta monótono, sino como una realidad incorporada en la práctica enfermera para hacer real la continuidad en el cuidado enfermero y así dar seguridad al paciente ya la familia. La enfermera como garante del paciente tiene un posicionamiento clave para poder aclarar, informar, gestionar, compartir y dirigir la situación del paciente y de la familia.

Charla en la que por supuesto atenderá a cuantas cuestiones quiera plantear el auditorio, concluye.

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