Diario Vasco

Ganado, frutas y hortalizas y gallinas, los otros concursos

    • No es el queso el único protagonista de una feria que se reparte en distintos escenarios y acoge a numerosos vendedores y visitantes

    No todo es queso en la feria extraordinaria de septiembre en Ordizia, y aunque el afamado concurso se lleva el protagonismo a partir del mediodía, otras competiciones más madrugadoras levantan también expectación entre los visitantes, ayer bien numerosos, por cierto.

    Desde primera hora de la mañana la plaza Garagartza acogió el concurso y exhibición de ganado vacuno. Los mejores ejemplares de vacas de raza pirenaica de Gipuzkoa se dieron cita allí, entre ellas las del ganadero oñatiarra Juan Jose Egaña, del caserío Dolaetxe, que acudió por décimo octavo año consecutivo con la esperanza de llevar premio. De hecho, ya ha conseguido alguno en ediciones anteriores. Sus vacas no tienen cuernos y dado que el concurso está basado en la morfología del animal ello puede ser impedimento para el premio. Pero según confesaba orgulloso, «otras veces no lo ha sido y algo haremos bien con nuestras vacas para que salgan premiadas». La competencia, no obstante, era muy fuerte. Y es que este es el único concurso de vacas pirenaicas que se celebra en Gipuzkoa y ello atrae a los mejores ganaderos del territorio. Ayer se presentaron más de 80 cabezas al certamen. Todo un éxito de participación y también de público, especialmente en la subasta posterior al concurso.

    Amplia oferta de manzanas

    También los gallos y gallinas de la raza Euskal Oiloa atrajeron la atención de los visitantes que se acercaron ayer hasta Ordizia, en este caso a Iturtxo kalea, al lado de la plaza cubierta donde se desarrollaba el mercado semanal. Los más pequeños fueron los que más disfrutaron con las aves.

    Otro de los escenarios de la feria extraordinaria era la plaza Joxe Migel Barandiaran, donde tenía lugar la exhibición y concurso de frutas y verduras, con productores venidos sobre todo de Gipuzkoa, pero también de Bizkaia. Era el caso de Santos y Mª Ángeles Duñabeitia, de Berriz, que se estrenaban en Ordizia. Era la primera vez que acudían a la feria, y lo hacían con mucha expectación, pero también con ilusión por ganar algún premio. Entre su amplia y variada oferta destacaba la alubia negra, en vaina.

    Más exótica era la oferta de la donostiarra Kontxi Zinkunegi, que por un día dejó su puesto en el mercado de la Bretxa y acudió a Ordizia por tercer año consecutivo. Llamaba la atención en su puesto la fruta de la familia de los cítricos conocida como physalis, de origen asiático pero cosechada en el barrio Ibaeta, junto a la uva moscatel, las moras o las castañas. Más cerca de Ordizia, en el caserío Kalbario, de Idiazabal, se producen las manzanas, peras, ciruelas y membrillos de Amaia Alkorta y Ramón Aseginolaza. Vendedores habituales de los miércoles, los de Kalbario cambiaron su puesto por este de la plaza Barandiaran, con cerca de 20 variedades de manzana y 8 de pera.

    Finalmente el primer premio del certamen de frutas ha sido para Maddi Iradi, de Hernani, mientras que el de hortalizas se lo ha llevado Peio Rubio, de Elgoibar.

    En esta plaza también tuvo lugar la exposición de perrretxikus, algo más escasa que en ediciones anteriores, por la sequía y el calor de las últimas semanas.

    Calor, que ayer acompañó también durante toda la jornada, pero que no restó ambiente en las calles céntricas de Ordizia, repletas de vendedores y, sobre todo, de visitantes.