300 kilos de piparra y 385 de tomate atraen a los vecinos de Tolosaldea

110 niños y niñas participaron en la tamborrada./
110 niños y niñas participaron en la tamborrada.

«No ha sido un año fácil para la piparra», señalan los productores

MIRIAM ARANDIA IBARRA.

A pesar de haber sido un año complicado para el producto estrella de los ibartarras, la cita más relevante de la localidad no defraudó ayer a los visitantes. Fueron muchos los que esperaron su turno para degustar la piparra frita o avinagrada, y el tomate de un origen local y autóctono, de la mano de los hortelanos Piparras Zubelzu, la Cooperativa de Piparra Ibarlur y Txumitxa, que repartieron más de 300 kg de piparras y 385 kg de tomate.

«No ha sido un año fácil para la piparra; las alteraciones de temperatura y tiempo han sido las causas de un año infructuoso y seco», explica Pedro Zubelzu en representación a las Piparras Zubelzu. El ibartarra Manu Gorostiaga añade que la piparra requiere de agua y calor para que no pique, y por supuesto, que sea recogida justo a tiempo; «el secreto para un buen sabor es freírlas con aceite de girasol, en una sarten en altas temperaturas, por un minuto».

Y es que este día lleva estando en el calendario más de 40 años, y es, hoy, una tradición. Es curioso cómo la piparra y el tomate, dos productos accesibles, reúnen a tantos vecinos de Tolosaldea, en una cola de gente, rodeando la plaza. «Aquí te aseguras que los productos sean locales, propios de Ibarra, y qué mejor que visitar la localidad cuando es el día del patrón», explican las tolosarras Pepi Zubillaga y Munita Etxenagusia, fieles a esta cita anual.

El tomate, una fruta roja y exquisita por su sabor inconfundible, fue traído de los caseríos de los alrededores de Ibarra, expresamente, de Montes, Peña, Ibategi y Zaldune. Joxe Mari Barriola y Leonardo Uzkudun señalan que el tomate de la localidad no es como otro cualquiera, «estos son viveros», esto es, existe la tradición de comprar el propio cultivo o la planta del tomate en esta localidad, y estos tomates «han sido cultivados desde el inicio en estas tierras», señalan.

Para maridar este almuerzo, 40 cajas de botellas de vino, así como 200 barras de pan fueron repartidas para acompañar al sabor más tradicional de Ibarra.

Además del festín gastronómico ayer 110 menores participaron en la tamborrada juvenil, que comenzó a las 11.30 horas y finalizó el recorrido en la plaza, donde los visitantes disfrutaban de la degustación.

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