La guindilla, de todas las formas posibles

Vecinos de Tolosaldea se acercaron al taller de las gildas.

Un total de 18 parejas participaron en el nuevo concurso de la gilda, que reemplazó la piparrada tradicional

MIRIAM ARANDIA IBARRA.

El famoso encuentro piparrero tuvo lugar ayer en la cuna de la guindilla, que es Ibarra. Ya son trece años que el Ayuntamiento de la localidad junto con Xepla JKE organiza el concurso gastronómico de la guindillas de Ibarra, dentro de la feria 'Ibarra, Azoka eta Piparra'. Este año, sin embargo, un nuevo concurso, en el que la gilda fue la protagonista de la jornada, ha reemplazado el concurso tradicional de la piparrada.

Un jurado formado por entendidos gastronómicos como Roberto Ruiz, del restaurante Frontón de Tolosa, el crítico gastronómico Juanjo Mendioroz, Matías Gorrotxategi, del asador Julián e Hilario Arbelaitz, del restaurante Zuberoa, tuvieron que degustar un total de 18 platos de gilda y de pintxos. En el concurso de la gilda destacó la originalidad de la presentación de los platos, y se proclamó vencedor el plato presentado por los ibartarras Alberto Zubelzu y Carlos Arechaga, dejando en un segundo lugar a los donostiarras Patxi Lago y Jesús Orcajo, y en un tercer puesto a Joxe Mari Barriola y Jose Luis Lopetegi.

La cifra coincidió con el segundo concurso de pintxos que se celebra desde los inicios, donde en los platos, ya sean fríos o calientes, la piparra debe estar presente vistosamente. Esta vez, la pareja premiada fue, una vez más, la de Lago y Orcajo, que explican que llevan seis años asistiendo a este concurso, y se han llevado cinco txapelas. «Cada año nos proponemos un nuevo reto, el de superarnos a nosotros mismos, y los pintxos no se elaboran de la noche a la mañana; hay que idearlos, y requiere mucho tiempo y muchas pruebas», explican los donostiarras. El segundo premio fue para los tolosarras Juanma Zaldua y Joseba Dravasa, y el tercero para Jesús González y José García, naturales de Ermua.

Además del concurso gastronómico, los visitantes que se acercaron a la feria pudieron almorzar, degustar y comprar productos variados; destacaron, entre otras cosas, los puestos de pimientos de Ezpeleta y Lodosa, de pan, pastas y dulces, de embutido, de queso y de verduras y hortalizas. «La miel se puede obtener de muchas plantas, del rauro, eucalipto, tomillo, acacia, brezo, encina... con cada una de estas plantas elaboramos un tipo de miel», explicaba Irantzu Berastegi, natural de Arbizu (Navarra).

Ganado y artesanía

La plaza San Bartolomé, la segunda zona de la feria, fue escenario de una feria de artesanía con puestos y talleres de la Asociación de Comerciantes de Ibarra.

De camino a esta segunda zona, la tradicional feria de ganado fue otro de los alicientes de esta primera feria de otoño, donde se presenció gran variedad de animales de caseríos y granjas de la zona.

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