Burdina monta su campo de trabajo en la cueva de Ulizar

Una docena de voluntarios trabaja en ella, bajo la dirección del arqueólogo Alfredo Moraza

DV ARESO.

La cueva de Ulizar, en la localidad navarra de Areso, reúne desde la semana pasada a una docena de voluntarios de Burdina Taldea en un campo de trabajo que da continuidad al proceso de trabajo iniciado en el año 2014 que tuvo como fruto el hallazgo de una serie de materiales prehistóricos en un abrigo situado en el monte Ulizar. Apoyados en este descubrimiento y en la existencia de los restos de una ermita en la zona de la cima del monte, los arqueólogos Xabier Alberdi y Iosu Etxezarraga realizaron un proyecto de investigación en 2014 y 2015 promovido por Burdina Taldea que contó con varias intervenciones en diversos elementos sensibles de albergar algún resto de habitación de época protohistórica o histórica. Estas intervenciones han sido asumidas este año por la Sociedad de Ciencias Aranzadi en estrecha colaboración con los voluntarios de Burdina Taldea.

De modo paralelo, cabe destacar que Aranzadi lleva realizando desde 2009 un proyecto de investigación arqueológica de todo el cordal Erroizpe-Uli, situado entre Gipuzkoa y Navarra, un proyecto que tiene como objetivo investigar la evolución del poblamiento de los municipios que habitaban la zona.

Las excavaciones realizadas por Burdina han permitido recuperar varias piezas de cerámica de hace 2.500 años. El arqueólogo Alfredo Moraza señala que este proyecto arrancó en el año 2013 con los trabajos en el entorno de la cueva de Ulizar para localizar el punto exacto en el que se encontraba. Las campañas de excavaciones realizadas por Burdina y Aranzadi han permitido recuperar la cueva y descubrir piezas de cerámica de la Edad del Hierro. El elemento más importante se recuperó en 2013 y presentaba una decoración similar a otras produciones conocidas en el alto Valle del Ebro.

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