Un siglo ligado al mundo del calzado

El fundador. Florentino Aranburu con su esposa Manuela Aiestaran; Juanita, su hija, en la tienda entre 1930-40; y los afamados 'borceguíes' realizados por Florentino. /  A. O.
El fundador. Florentino Aranburu con su esposa Manuela Aiestaran; Juanita, su hija, en la tienda entre 1930-40; y los afamados 'borceguíes' realizados por Florentino. / A. O.

Del calzado a medida pasó al tradicional de señora, caballero y niño. Hoy, en pleno s.XXI, el abanico de la oferta es amplísimoAranburu Oinetakoak, el decano de los comercios de la villa, cumple 100 años en kale Nagusia

JUANTXO UNANUA BEASAIN.

Ha sido y es testigo de los avatares de dos siglos, (XX y XXI), en la villa. Anota 100 años, y encima atesora toda una centuria de historia comercial en plena kale Nagusia, en el corazón del centro urbano. Este mes cumple un siglo manteniendo la misma especializacion comercial y en la misma ubicación. Ayer, como hoy, sigue estando al servicio de la clientela de Beasain y su comarca, y además se erige en el decano de los comercios beasaindarras. Abrió sus puertas un mes de octubre de 1917 y en el ecuador de octubre de 2017 celebra su centenario.

Se trata del hoy Aranburu Oinetakoak, en sus inicios Zapatería Florentino Aranburu, para después, durante décadas, denominarse, en la segunda generación, Calzados-Juanita Aranburu-Oinetakoak.

En estos momentos es regentado por la tercera generación familiar encarnada en Teresita Irizar Aranburu, quien recogió el testigo dejado por su tía, la popular y muy apreciada Juanita Aranburu, quien a su vez era hija Florentino Aranburu, el fundador de la saga zapatera.

Fue en octubre de 1917 «cuando mi aitona Florentino, tras casarse con Manuela Aiestaran, puso el negocio en la misma ubicación de hoy día, pero en el edificio que precedió al actual», señala Teresita, todo un libro abierto de la larga historia familiar de 100 años ligada al mundo del calzado a través de la zapatería de kale Nagusia.

Las afamadas 'borceguíes'

El comercio fue abierto por Florentino, «como 'zapatero medidista', oficio aprendido en la donostiarra Casa Barriola, ya que mayormente confeccionaba el calzado a medida, y es que se vendían muchas botas a medida que se utilizaban para el monte, las llamadas 'borceguíes' y también se dedicaba a la reparación, sobre todo, de zapatos de vestir y alpargatas, en la misma tienda», comenta Teresita

Entonces la tienda ocupaba una parte mínima de la planta baja del edificio de kale Nagusia, «el resto , la mayor parte era la vivienda familiar». La necesidad de ir ampliando el negocio fue en detrimento de la vivienda. Florentino estuvo en la zapatería hasta el estreno de la década de los años sesenta del siglo pasado. La propia Juanita Aranburu, la segunda generación y la que más años estuvo al frente del negocio, aproximadamente desde los 15 años hasta los 67 años, aunque siguió bajando, a diario, a la tienda hasta los 87 años. Juanita además tenía como afición la música, «durante muchas décadas fue uno de los puntales en la cuerda de sopranos de la coral Loinaz y además tocaba el piano».

Alpargatas a diario

En una entrevista, realizada por DV en 2011, recordaba que antaño, durante décadas, «a diario se utilizaban alpargatas. Los zapatos de vestir de reservaban para los domingos, y no había hormas especiales ni tantas tallas como ahora. Recordaba que las alpargatas las compraban «hechas al principio en Beasain (en el taller de la casa Santi), pero cuando cerró, las traían de Azpeitia y Azkoitia».

Durante la Guerra Civil, el comercio continuó abierto. Todavía «se hacía mucho zapato a medida porque no llegaban los zapatos fabricados de Madrid y Alicante. Y muchos militares nos pedían botas a medida que las realizaban con pieles y material de suela de Antzuola, de Olaran, y después de Beasain».

Este comercio ha vivido de lleno la evolución del trabajo artesanal y la mecanización del oficio.

Ubicados en kale Nagusia

Teresita remarca cómo se pasó del realizado a medida «al tradicional de calzado de señora, caballero y niño, ahora el abanico es mucho más amplio. El calzado deportivo fue habitual en la zapatería hasta que llegaron las tiendas de deporte, pero la oferta en la zapatería «sigue siendo mucho mas amplia que hace unos décadas».

Si Aranburu Oinetakoak cumple este mes 100 años, la Ferretería Esnaola llegará al siglo de vida el año 2023 mientras que Confecciones Cortés anotará su centuria de vida el año 2026 y, casualidades de la vida, los tres ubicados en kale Nagusia.

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