Rito de espadas en torno a Igartza

En el puente. La Cofradía de Dantzaris de Igartza bailando en el puente y la ferrería. / JUANTXO UNANUA
En el puente. La Cofradía de Dantzaris de Igartza bailando en el puente y la ferrería. / JUANTXO UNANUA

Tras recibir la bandera de la villa en la plaza, desfilarán unidos hasta el Conjunto Monumental, en donde bailarán las danzas de esta fiestaLa Cofradía de Dantzaris y sus largas armas celebrarán su fiesta anual el sábado

JUANTXO UNANUA BEASAIN.

Igartza ya no solo suena a patrimonio material, también ocupa su parcela en el patrimonio inmaterial de la villa con una cita que ya forma parte de las tradiciones de Beasain. La fiesta de la Cofradía de Igartza reunirá a cerca de un centenar de intérpretes entre dantzaris y músicos, y además este año contará con la presencia de un grupo de danzas de Cataluña, concretamente Esbart Dansaire de Rubí.

Pero este rito de espadas por lo que a Beasain respecta hunde sus raíces dos siglos atrás, y es que la villa cuenta con otra ezpatadantza muy particular, «la que bailan los dantzari txikiak, todo un gran tesoro cuyos orígenes se pierden mediado el siglo XVIII», en palabras de los responsables de la Cofradía de Dan-tzaris de Igartza. Eso por un lado, por otro la ligazón de la villa beasaindarra a las largas espadas viene de 1828 y 1830, ante el pase por Beasain de la familia real. La ezpatadantza de Igartza toma como base aquel protocolo que el sábado volverá a hacerse realidad.

El sábado a las 12.00

La fiesta del sábado arrancará a las 12.00 horas en la plaza San Martín de Loinaz, frente al ayuntamiento, donde recogerán la bandera de la villa y a continuación arrancará el desfile de los dantzaris que, unidos por largas espadas, llegarán hasta Igar-tza. Hacia las 12.30 horas en torno a los edificios del Conjunto Monumental se desarrollará la segunda parte a la que en una de las danzas acompañan cuatro dantzaris que bailarán encima de la ferrería de Igartza.

Además recuperando la tradición del medievo cuando fallecía el señor de Igartza, sus herederos a la hora de tomar posesión giraban visita a cada uno de los edificios, haciendo ver que eran sus propietarios y en el palacio todo el servicio salía al exterior, cerrando previamente ventanas y puertas, realidad de hace cinco siglos que en el acto del sábado queda representada mediante la colocación de las banderas de Beasain e Igartza por parte de dos dantzaris.

Finalizado el acto, tras la comida llega la entrega de medallas a los dantzaris en base a su antigüedad participativa en la fiesta.

Más

Temas

Jaiak

Fotos

Vídeos