Efectivos de La Cruz Roja estuvieron «ayudando donde se nos necesitó»

Problemas. Retirando varias ramas caídas al vial nevado.
/C. R.
Problemas. Retirando varias ramas caídas al vial nevado. / C. R.

López de Munain, coordinador en el Goierri de los Servicios Preventivos, dice que «patrullaron todas las carreteras y puertos de la comarca

JUANTXO UNANUA BEASAIN.

La nevada suele dejar bellas postales de paisajes urbanos y de montaña blancos, acompañados de los juegos y la diversión con la nieve de peques y adultos.

En cambio, a otros les toca realizar esa labor que apenas se ve reflejada en fotografías o imágenes grabadas, pero que es necesaria y suele resultar muy agradecida.

La nevada de los pasados viernes y sábado ponía a los efectivos de Cruz Roja en alerta. Una vez más les tocó trabajar duro en un medio y un ambiente gélidos. «Estuvimos colaborando allí donde se nos necesitó», destacaba Juan Carlos López de Munain, responsable de la Unidad de Gestión y Servicios Preventivos de Gipuzkoa de Cruz Roja y coordinador en el Goierri.

Ya el viernes a partir de que empezaran a caer los primeros copos «tres todoterrenos de la asamblea salían a realizar reconocimientos en puntos conflictivos, por suerte la normalidad fue protagonista y a las 2.00 de la madrugada se retiraban». No sin antes «preparar otros reconocimientos a partir de las 07.00 de la mañana del sábado ya que se preveían nuevas nevadas copiosas», señalaba este responsable de Cruz Roja.

El sábado, nuevamente, tres todoterrenos fueron movilizados de manera preventiva y esta vez actuaron «en el puerto de Aztiria (Legazpi) donde un árbol obstaculizaba la carretera. Más tarde en Gabiria numerosos árboles fueron retirados también dejando paso así al quitanieves que operaba en la zona. También, en Otzaurte, Zegama, varios árboles de gran envergadura cortaban por completo este puerto secundario, utilizado por numerosos amantes de la nieve», detallaba López de Munain. Etzegarate y Lizarrusti fueron otras de las zonas en las que trabajaron y ayudaron, con «algún puntual reparto de mantas incluido».

Además de los vehículos, una quincena de voluntarios de la entidad estuvieron trabajando sin descanso. Los recorridos llegaban hasta la zona de Beasainmendi y la misma cima del Usurbe.

En uno de los casos fue necesaria la presencia de maquinaria pesada la cual, en coordinación con el 112 de SOS Deiak, «nos ayudó a solventar este incidente».

López de Munain finaliza diciendo que «a mí no me queda más que «agradecer» a todos los voluntarios y vecinos que echaron una mano.

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