Un agosto de reforma integral en dos calles

Las reformas. En la pequeña calle de Zazpiturrieta en estos momentos afectan a las redes soterradas.
Las reformas. En la pequeña calle de Zazpiturrieta en estos momentos afectan a las redes soterradas. / JUANTXO UNANUA

El veraniego mes no ha paralizado las obras que acogen un tramo de la calle Nekolalde y Zazpiturrierta y que de entrada afectan a las redes de servicios

JUANTXO UNANUA BEASAIN.

Este año la calma estival no puede decirse que se ha instalado del todo en el municipio. El éxodo vacacional ha sido notable, es palpable en la calle, por ejemplo en el mayor número de plazas de estacionamiento libres. El martes también tenía su reflejo en la feria semanal.

Pero notables también son los trabajos de mejora que se vienen llevando a cabo a lo largo y ancho de la villa, que no han tenido parón este veraniego mes de agosto. La afección se centra en las calles Zazpiturrieta y Nekolalde. Además se ha cambiado la cubierta del patio de Igartza y el campo de Loinaz vive las últimas horas de su reforma.

A estas mejoras hay que sumar los de anual mantenimiento que afectan a los viales de la villa con el reasfaltado y pintado .

En Zazpiturrieta ya ha sido eliminada la acera que discurría junto al muro

Licitadas allá por el mes de junio, las obras que afectan a un tramo de la calle Nekollde y a la calle Zazpiturrieta, siguen a ritmo intenso. Son trabajos de reforma integral, aunque por ahora sus resultados no son perceptibles, ya que esas mejoras afectan a las redes de servicios, electricidad, aguas, etcétera, trabajos previos y necesarios que pueden ser difíciles de ver a ojos del ciudadano de a pie.

En Zazpiturrieta ya ha sido eliminada la acera que discurría junto al muro que sostiene una parte del parque Sagastigoitia. Es una reforma que cuenta con un plazo de 5 meses y medio de ejecución.

Una vez realizados los trabajos que afectan a la redes tocará el turno al vial y aceras, en ese recorrrido de no más de 200 metros que tiene esta pequeña calle cuyo nombre recuerda el lugar o manantial que traía el agua potable hasta el depósito de Sagastigoiti, inaugurado en 1908.

La reforma integral, que se dejará notar en la iluminación, aceras, vial y aparcamiento, está siendo acometida por la empresa Otegi-Gaztañaga, y su coste llega a los 211.323,86 euros.

En Nekolalde

Un tramo de la calle Nekolalde vive también de lleno esa necesaria reforma. En estos momentos se trabaja en la renovación de las redes soterradas. Estos trabajos arrancaron en junio y traerán de la mano una mejora en su iluminación y solera ya que se asfaltará y nivelará todo el pavimento.

Lo que una vez finalizada la mejora se mantendrán como hasta ahora serán las plazas de estacionamiento que no cambiarán ni la ubicación ni el número.

Su presupuesto de362.775,81 euros y corren a cargo de Otegi-Gaztañaga. El proyecto afecta especialmente a los vecinos de los números entre 2 y 16, y 7 y 15.

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