Diario Vasco

Desde los campos de refugiados de Belén, en Palestina, al Goierri

Los jóvenes se fotografiaron para DV a su llegada a Beasain el domingo al atardecer.
Los jóvenes se fotografiaron para DV a su llegada a Beasain el domingo al atardecer. / JUANTXO
  • Un grupo de jóvenes palestinos pasará unos días con familias beasaindarras

  • Ayer visitaron Donostia, hoy comparten la jornada con jóvenes de Legorreta y Urretxu y mañana partirán hacia Bruselas

Para un par de ellos no era la primera vez que pisaban tierras del Goierri, pero para la gran mayoría era su primera experiencia en 'libertad'.

El domingo, al atardecer, llegaban al municipio vagonero quince jóvenes palestinos, residentes en el campo de refugiados de Aida (Belén), en Palestina, en el que trabaja la beasaindarra Amaia Elorza, siendo ésta quien ha coordinado el viaje. En la misma plaza de Barrendain les esperaban las familias de acogida. El encuentro estuvo rodeado de gran emotividad. Algunos, entre ellos los monitores que repetían viaje, se conocían del viaje anterior, pero para el resto la situación era totalmente novedosa.

Los refugiados palestinos llegaban a Beasain procedentes de Valencia y Zaragoza. Salieron del campo de refugiados por medio de un proyecto enmarcado y cofinanciado por la Unión Europea por el que a jóvenes nacidos en campos de refugiados se les ofrece la posibilidad de conocer a otros jóvenes de otros países y culturas. Antes de llegar a Valencia habían pasado por Cisjordania, donde iniciaron el viaje para continuar por Amán (Jordania) Madrid, Valencia, Euskadi, Bruselas y vuelta a Palestina.

Lo sorprendente

Para esta quincena de jóvenes palestinos es la primera vez que se topan con la oportunidad de salir de Cisjordania. Todos ellos viven en campos de refugiados, de hecho han nacido en uno de ellos. Para ellos salir del campo ha supuesto poder respirar libertad a pulmón henchido.

Uno de los palestinos llegados a Beasain, a modo de portavoz del grupo de entrada señalaba que se les hacía «extraño» y les «sorprendía el poder moverse con tanta facilidad, sin tener controles militares cada 10 kilómetros. Es la primera vez que nos encontramos en esta situación de libertad, además de ser una gran experiencia para conocer otros culturas».

La acogida en Beasain se realiza por parte de siete familias con las que residirán hasta mañana miércoles. El programa preparado para su estancia aquí es apretado. Ayer tuvieron la oportunidad de conocer Donostia, hoy tendrán encuentros con jóvenes en Legorreta por la mañana y en Urretxu por la tarde y mañana miércoles partirán de Beasain con destino a Bruselas. Una de las familias pedía que se les acoja «con cariño y humanidad, ya viven en su día a día demasiadas situaciones de estrés, violencia y de sufrimiento».

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