Diario Vasco

Condenado a tres años por intentar robar a un hombre al que le clavó una navaja en Beasain

  • En el chantaje también participó otra persona que se encuentra huida de la justicia

Un individuo ha sido condenado a tres años de cárcel por intentar robar 3.000 euros a otro hombre al que pretendió extorsionar en Beasain junto a un cómplice, que se encuentra huido de la justicia y que llegó a clavar una navaja en dos ocasiones en una pierna a la víctima.

Según la sentencia del caso, los hechos se produjeron el 1 de marzo de 2015, cuando los dos implicados, en compañía de una amiga menor de edad, todos ellos de origen magrebí, idearon un plan para chantajear al perjudicado, al que pretendían reclamar 3.000 euros a cambio de no denunciarle por unos supuestos abusos sexuales a la chica, de la que era vecino.

De esta manera, la joven, que por entonces tenía 15 años, llamó a su vecino, también norteafricano, y le pidió que fuera a recogerla en coche cerca de la Iglesia de esta población porque había perdido el autobús, algo a lo que la víctima "accedió de buen grado".

Sobre las 22.00 horas, el perjudicado llegó al lugar acordado con su automóvil y la chica se sentó en el asiento del copiloto, aunque posteriormente ambos pasaron a la parte trasera del turismo. En ese momento, aparecieron los otros dos hombres, uno de los cuales se puso al volante, mientras el otro se acomodaba en el asiento trasero junto a la víctima, y la menor regresaba al puesto del copiloto.

Chantajes

El automóvil se dirigió entonces a Segura aunque, durante el trayecto, el conductor paró en una pista de hormigón, cerca de un invernadero y de una granja de gallinas, donde el acusado amenazó a la víctima con denunciarle por los supuestos abusos sexuales a la chica en caso de que no les entregara 3.000 euros.

El perjudicado se negó a entregar dicha suma, instante en el que el hombre que estaba con él en el asiento trasero del coche y que actualmente está huido le amenazó con matarle, al tiempo que le propinaba un cabezazo y le clavaba un cuchillo dos veces en una pierna.

En ese instante, se encendieron las luces del invernadero. El conductor arrancó el automóvil y se marchó del lugar, momento en el que la víctima, aprovechando la "velocidad reducida" a la que circulaba el turismo se tiró a la carretera y se marchó caminando hasta Segura.

A continuación, el acusado y el otro implicado llevaron en coche a la menor a este mismo pueblo y regresaron a buscar a la víctima aunque, como no la encontraron regresaron a Beasain con el coche del perjudicado y su teléfono móvil.

Días más tarde, el 13 de marzo, una dotación de la Ertzaintza localizó el coche sustraído en Ordizia con uno de los dos implicados en su interior, donde encontraron el móvil de la víctima y una navaja, entre otros enseres.

A raíz de estos hechos, la sentencia del caso condena ahora al procesado a tres años de reclusión como responsable de un delito de robo con violencia e intimidación.