Diario Vasco
Jose Mari Ustarroz porta la Cruz y Mariano Zubiría, San Miguel.
Jose Mari Ustarroz porta la Cruz y Mariano Zubiría, San Miguel.

Aralar se queda sin San Miguel durante unos meses

  • La imagen del Arcángel será venerada en más de trescientas parroquias a lo largo de toda Navarra. En agosto, volverá a salir para cumplir con la tradición de visitar Igaratza

La efigie de San Miguel de Aralar abandonó como es habitual cada Domingo de Resurrección su eterno santuario. El arcángel viajero, acompañado por varios centenares de fieles, realizó el trayecto que une el santuario de Aralar con Baraibar con el propósito de emprender su anual viaje por toda Navarra. Al parecer, la tradición de acercar la imagen por las parroquias surgió por el deseo de que los cofrades enfermos tuvieran la oportunidad de venerar la imagen del Arcángel. Tradición que se fue extendiendo de año en año, hasta alcanzar el deseo de llegar a todos los creyentes navarros durante las próximas semanas. En este tiempo la imagen de plata dorada parte de su habitual morada y así lo hizo este domingo, portada por Mariano Zubiría.

Zubiría es ya un veterano en este quehacer, no en vano comenzó hace 25 años y este tampoco quiso faltar a la importante cita de los fieles de San Miguel, que nieve, llueva o haga calor no fallan al arcángel. El mérito del portador es más que destacable ya que a lo largo de los 10 kilómetros de distancia que existen entre el santuario y Baraibar carga con él. Zubiría, San Miguel y el nutrido grupo de fieles siguieron el conocido como el camino del cura de Madotz, que exige algo de fondo ya que el ritmo que se sigue es considerable. El ambiente que reina en la romería también es destacable. Entre oraciones, cantos y buena armonía los participantes llegaron hasta la entrada de Baraibar, donde San Miguel y la Cruz de la localidad se encontraron.

Después, llegó el turno de la bendición de los campos siguiendo el ritual de los cuatro vientos, 'lau haizetara'. Bendición que era muy estimada por los baserritarras fieles del Arcángel que dejaban en sus manos la obtención de buenas cosechas y la buena cría de sus ovejas y vacas. La fe que prodigan a San Miguel en la zona todavía es más que considerable, y se palpa la devoción que ha sido transmitida de generación en generación, ya que reúne a gentes de todas las edades.

El domingo comenzó el viaje de manera oficial, aunque San Miguel ya se ha acercado a localidades de Sakana y Tierra Estella. De Baraibar salió ayer acompañado por Jesús Mari Sotil, capellán auxiliar de Aralar y Ángel Andrés, su chófer, hacía Albiasu, para continuar por Lezaeta, Errazkin, Betelu, Arribe e Intza. Hoy recorrerá otros concejos de Larraun y Araitz, con visitas a Gaintza, Uztegi, Azkarate, Atallu y Azpirotz para finalizar en Lekunberri. Mañana miércoles rondará por Gorriti, Uitzi, Arruitz, Etxarri-Larraun, Mugido y Aldatz. El jueves visitará Allí, Oderitz, Astitz, Iribas, Madotz, Urri-tza y Goldaratz. El lunes 24 llegará a Pamplona donde hay constancia de que lo hizo en 1210. Este año no habrá visita a la sede del Parlamento de Navarra. En la capital navarra permanecerá una semana, siete días durante los que visitará cerca de 90 instituciones.

Ayer comenzó con su largo viaje por más de 300 localidades de Navarra. En agosto, la imagen de San Miguel visitará Igaratza, donde los hermanos benedectinos de Lazkao oficiarán la tradicional misa en la única visita que realiza el Arcángel a tierras guipuzcoanas, a pesar de la devoción que se le procesa.

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