Diario Vasco
Argizaiolas, kutxas de madera, escudos, relieves... estarán expuestos hasta finales de octubre.
Argizaiolas, kutxas de madera, escudos, relieves... estarán expuestos hasta finales de octubre. / FOTOS IÑIGO ROYO

Una visita por las tallas de Euskal Herria

  • Jesús Vallejo expone una muestra de 104 piezas talladas en madera, basadas en el estilo de tallado vasco

El palacio Aranburu acoge hasta el próximo 30 de octubre la exposición de tallas de madera 'La talla de madera de Euskal Herria', una muestra del amezketarra Jesús Vallejo (Berrobi, 1970) que consta de 104 figuras de temática variada realizadas en su totalidad en este material.

La muestra es un recorrido por sus trabajos iniciales y la evolución que ha ido llevando el autor hasta la última talla realizada, donde ha incluido piezas como un pequeño 'Guernica' de Picasso que realizó hace treinta años, época en la que comenzó a tallar de manera puntual, o la fachada de la iglesia San Bartolomé de Amezketa, las cuales tienen un significado especial para el autor. «Mi objetivo es que la gente los vea, me gusta exponer mi trabajo, no venderlo, y que la gente conozca cómo es la talla vasca», señala Vallejo, quien a su vez afirma no haber mirado nunca el tiempo durante el proceso de creación de las piezas.

Jesús Vallejo lleva dando forma a la madera desde 2002, año en que se retiró de su trabajo como modelista y comenzó a ocupar su tiempo libre creando tallas de todo tipo utilizando el roble americano como material, representativas de la cultura vasca desde su garaje situado en Amezketa. De esta manera, el visitante se encontrará con piezas de todo tipo, desde argizaiolas, hasta kutxas de diferentes tamaños, escudos y relieves.

En 'peligro de extinción'

El oficio de tallista es una práctica milenaria y un arte que en nuestra cultura posee un estilo propio, donde históricamente ha utilizado la madera de haya y de cerezo. Cuenta el tallista que, a diferencia de otros años, a día de hoy no es tan frecuente encontrarse con una exposición de tallas de madera, ya que de alguna manera, debido a que el número de tallistas haya descendido en los últimos años, se encuentra en 'peligro de extinción'. «Es una pena, pero se está perdiendo. Todo el mundo puede aprender el oficio, es cuestión de paciencia, poner un poco de empeño y escuchar a quien te enseña», añade.

Con el tiempo, el tallista tiene previsto crear una talla propia del Tinglado y de la parroquia de Santa María de Tolosa, los cuales ya ha fotografiado.

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