Diario Vasco

El mito de la 'Dama de Murumendi' fue descrito por José Miguel Barandiaran

Se cumplen 25 años de la bajada de Mari a los Loinaces que en esta cuarto de siglo ha sido puntal en la noche del primer viernes festivo, en acto organizado por Arranao Kultur Elkartea.

La bajada de la 'Dama de Murumendi' tuvo a modo de semilla una representación celebrada en la víspera de San Juan, en torno al acto de la quema de la hoguera, en la plaza de Barrendain. En concreto, fue una cita que tuvo lugar en los sanjuanes de 1987 y que tuvo como eje a Mari. Allí se cantó por vez primera el 'Muruko Mari', compuesto por Xabier Sarasola.

Después, en 1989, de la mano de los mencionados organizadores, se preparó la bajada a la plaza que esta noche llegará con puntualidad y la melodía dedicada a la 'Dama de Muru' volverá a resonar.

Sobre nuestro mito Mari de Muru (Murumendi, Murugoena) o la 'Dama de Murumendi', el recordado antropólogo ataundarra José Miguel de Barandiaran la sitúa en Beasain cuando Mari casó con un joven del caserío Murugoena. Tuvo 7 hijos. Ella al no ser cristiana no los bautizó, pero su marido, un día, pretendió bajarla del caserío a la iglesia de Beasain, juntamente con sus 7 hijos. Atados a un carro, así los empezó a bajar, pero Mari voló envuelta en llamas a la peña de Murumendi, mientras decía «nere umeek zerurako ta ni orain Mururako (mis hijos al cielo y yo ahora para Muru), y entró en su antigua morada de Murumendi.